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jueves, 11 de agosto de 2016

Escalando

Mariale y Adelaida llevan 2 meses y medio en clases de escalada. Realmente les gusta mucho y ha sido lindo ver que sin buscarlo encontramos una actividad que las dos pueden compartir, lo que lo hace más especial sobre todo en este momento de sus vidas en el que no se llevan particularmentemente bien.

Algunas veces las acompaño, otras veces van solas. Ysiempre le insisten a Jacobo tratando de convencerlo para que vaya a escalar él también.

El fin de semana pasado, en el marco del festival de verano que se celebra cada año por el cumpleaños de Bogotá, hubo competencia y Adelaida participó. Aunque no es la que más se obsesiona por la competencia, siempre que participa es muy emocionante acompañarla. La competencia se dividió en dos jornadas, el sábado todos los niños y niñas inscritos debían realizar dos rutas y los mejores diez niños y diez niñas pasaban a la final del domingo. Este día Adelaida clasificó en cuarto lugar. Aquí están los videos:

Primera Ruta:


Segunda Ruta:


En la final quedó en sexto lugar y no tengo video. En la foto están todos los finalistas que compitieron el domingo:




jueves, 30 de junio de 2016

De blogueras y piojos

Con las edades de mis hijos, tengo la esperanza de haber superado por completo el tema de los piojos. Sin embargo, fueron muchos los bichitos de esos que tuve que ver y perseguir por las cabezas de mis cuatro pequeños. Todavía recuerdo lo horrible que me pareció el primero que ví, no los conocía y no podía creer que eso tan grande y tan feo pudiera estar en la cabeza de mi niñita. No tengo idea cuantos frascos de champú antipiojos he comprado en mi vida, pero han sido muchos. Sólo al final, descubrí el peine metálico que me ayudo a superar la última y creo que la peor de todas las invasiones de estos bichos tan incómodos y tan difíciles de eliminar.

Pero, como así es la vida, hace unos meses cuando ya el tema no figuraba entre mis preocupaciones, recibí una invitación a un evento de blogueras, para la presentación de un producto que resultó ser un repelente para piojos. Es un producto nuevo y suena interesante. De hecho, si mis hijos fueran al colegio, tendría simpre uno de estos a la mano, pues cuando hay epidemia de piojos en un grupo de 20 o 30 niños, puede ser muy difícil eliminarlos por completo ya que estos pasan de una cabecita a otra con una facilidad impresionante. La idea es que el producto previene el contagio, pero si ya nuestros hijos traen pasajeros, es necesario eliminarlos de la forma que se prefiera y luego aplicar el repelente para evitar que vuelvan.

Es una lástima no haber tenido algo como esto hace años, pero les cuento que ya existe en caso de que lo lleguen a necesitar.

martes, 28 de junio de 2016

Cambio de ciudad

He dejado pasar tanto tiempo sin escribir que, aunque lo mencioné en alguna entrada anterior, no he contado casi nada sobre nuestra mudanza. Hace siete meses, en noviembre del año pasado, dejamos la casa de Cajicá en la que vivimos por diez años para trasladarnos a Bogotá a un apartamento.
El cambio fue grande, ha sido grande, lo hemos sentido todos, hasta los gatos.

Llevábamos varios años pensando en cambiar de casa. Y yo, más que los demás, quería regresar a Bogotá, sentía que después de 17 años viviendo fuera de la ciudad ya era hora de volver. En la vida todo son etapas y sé que disfruté mucho la vida campestre con mis hijos pequeños. Sin embargo, extrañaba la vida de ciudad, tener otras cosas cerca, los parques, las bibliotecas, los museos, la vida cultural y artística, la familia, los amigos.

No fue fácil encontrar un lugar donde vivir que se adaptara a nuestras necesidades y aunque casi todo el tiempo estuvimos pensando en una casa, al final encontramos un apartamento con los espacios justos para una familia de nuestro tamaño. El apartamento es raro, no es precisamente bonito, pero está muy bien ubicado y eso es lo mejor que tiene.

Y aquí estamos, acomodados y adaptándonos. Juan José se integró rápidamente a un club de patinaje con el que entrena todos los días y desde el principio se ha aventurado a salir en bicicleta a pesar de no conocer mucho la ciudad, eso me encanta! Mariale, que ya se graduó de su programa de fotografía, pasa mucho tiempo en Tabio pues su novio vive allá y ahora están mucho más lejos. También estuvo asisitiendo a una clase de literatura en la Universidad Nacional el semestre pasado. Adelaida va al taller de creación literaria una vez a la semana, y ahora ella y Mariale están en clases de escalada. También vamos cada dos o tres semanas a un taller de arquitectura para niños en la Universidad Nacional, que nos queda muy cerca. Jacobo nos acompaña al taller de creación literaria y pasa la mañana con sus amigos jugando en el parque.

Yo no me estoy moviendo todavía tanto como esperaba, pero estoy tomando clases de danza, y salgo a caminar los domingos a la ciclovía. No he vuelto a nadar y eso me hace mucha falta! Espero hacerlo pronto. También tengo muchas ganas de una bicicleta para moverme por la ciudad, pero todavía no ha sido posible conseguirla. Martín, a quien creo que le dio duro dejar la vida campestre, se sorprende todavía de cuanto le gusta vivir aquí. Para mí ha sido como volver a mi casa. Estoy viviendo en el mismo sector en que viví cuando estudiaba en la universidad, entonces se siente familiar y eso me gusta.

Así que. nueva etapa, muchos cambios, siempre creciendo y aprendiendo.

lunes, 28 de marzo de 2016

Mirar hacia atrás


Quienes me conocen desde hace más tiempo en este mundo de la blogósfera, recordarán que mi primer blog, que comencé en mayo del 2008, se llamaba "La mamá gallina y sus cuatro pollitos". En algún momento decidí cerrarlo, dejarlo privado y abrir este otro blog, como un nuevo comienzo. Hoy, tratando de reconstruir un poco la historia de la red EnFamilia, comencé a leer "la mamá gallina" de atrás para adelante.

La primera sensación que me asalta es que ha sido difícil para mí esto de la maternidad, me he resistido demasiado, sufriendo más de lo que debería. Claro, presente siempre, aliñando mi miseria, está la falta de dinero suficiente para cubrir lo que yo considero las necesidades básicas de mi familia. Y supongo que en gran parte, saber que estoy en casa y no ganandome un gran sueldo de ingeniera, ha causado mucha de mi resistencia y frustración. De todas maneras, ¡¡¡Pucha, si soy depresiva!!!

Pero también ha sido lindo releer los pedacitos de nuestra vida que quedaron retratados en ese blog y por eso ahora, con menos paranoia, he decidido hacerlo público de nuevo. No para volver a escribir en él, sino para que quien quiera leerlo pueda hacerlo, pues en este mundo de la educación en casa son muchas las familias que buscan conocer las experiencias de otras familias que educan a sus hijos sin escuela. Yo misma fui una de esas familias ávidas de información hace ya tantos años que parece en una vida pasada.

Entonces, si quieren darse una pasada por mi antigua casa, aquí les dejo la dirección:

La Mamá Gallina y sus Cuatro Pollitos

jueves, 14 de enero de 2016

Y sí, tarde o temprano todos leemos


Leer puede definirse de distintas maneras. Leemos el mundo, leemos a las personas, leemos las nubes, las risas y las  lágrimas. Pero la única lectura que parece ser importante es la capacidad de comprender el código escrito.

Jacobo tiene 9 años y hace unos meses comenzó a leer. ¡Por fín! pensarán algunos que andaban preocupados en silecio por el "futuro" de mi hijo. Yo lo observo con una mezcla de alegría, ternura y orgullo, me siento orgullosa de él y también de nosotros como familia. Jacobo siguió el mismo proceso que siguieron todos, sólo lo hizo en su momento, sin afán, sin presión, si etiquetas, sin complejos. Acompañado por su familia, sin ser descalificado, sin creer que le faltaba inteligencia, sin ser mandado a ninguna terapia, respondiendo a quien le preguntara, que aún no sabía leer porque "eso todavía no le interesaba".

Yo lo sabía, lo había leído y escuchado muchas veces, tarde o temprano todos leemos, pero ha sido lindo poder presenciarlo y acompañarlo. ¡Me encanta esto de vivir como si el colegio no existiera!

viernes, 25 de diciembre de 2015

Y como cada año, en navidad

Quienes me conocen saben que no me gusta la navidad. Me gustaba antes de tener hijos, cuando no tenía que preocuparme de nada, solo visitar a la familia, ir de paseo, rezar la novena y cantar villancicos, comer rico y recibir regalos. Todo eso simplemente pasaba, eran otros los encargados de que así fuera.

Hay muchos que recuperan el gusto por la navidad al ver a sus hijos disfrutarla. Y a mí me gusta ver a mis hijos felices, pero con el paso de los años me he vuelto tan escéptica con tantas cosas, que decirle mentiras a mis hijos sólo para verlos felices no es lo mío. Por eso, la farsa de los regalos del niño Dios terminó para nosotros relativamente pronto.  Eso sumado a nuestra eterna situación económica apretada, ha hecho que la navidad obligatoriamente no gire alrededor de los regalos. Y si no hay regalos y no hay religión ¿cuál es el sentido de la navidad? Reunirse con la familia, sí, eso sigue siendo importante, pero no sucede cada año porque algunas veces no logramos la logística que se necesita para viajar con todos los niños.


En fin, cada año me ataca la depresión por estas fechas en mayor o menor medida. Este año, con cambio de casa y de ciudad hace un mes, hemos estado tan ocupados que hemos pensado poco en la navidad y yo creí que tal vez la depresión no haría presencia. ¡Pero ayer me cayó encima con ganas! Y así, pasamos un día de navidad solo nosotros seis, en una casa todavía llena de cajas sin desempacar y cuadros sin colgar, con una cena navideña vegetariana pedida a domicilio (no me quejo, estuvo deliciosa), sin pensar en vestirnos y arreglarnos para una fecha especial. Comimos, charlamos, vimos una película y a dormir. No hubo ni un solo regalo, eso nunca había pasado, y creo que fue esa la razón que me hizo sentir tan triste, aunque mis hijos aparentemente no le prestaron atención  a este "pequeño detalle". Me duele pensar que ya se acostumbraron a que nunca hay plata para nada, menos para regalos. Quiero darles tantas cosas, y es tan difícil darles incluso lo más básico, que siento que les estoy fallando.

Pero todo pasa, y aquí seguimos. Tocará replantar la lista de propósitos para el 2016 a ver si este año sí salimos de pobres. Quiero que mi vida deje de estar enmarcada en la frase "para eso no tengo plata". Quiero dejar de vivir en modo supervivencia.

domingo, 29 de marzo de 2015

¿De regreso?

No estoy tan segura... pero voy a intentarlo.

Han pasado muchas cosas en los últimos meses que hacen que cada vez tenga menos tiempo para dedicarme a escribir, pero a la vez muchas de esas mismas cosas me hacen pensar que definitivamente no puedo dejar de hacerlo.

Mi "vida slow" dio un giro de 180º y ahora no es para nada slow, desde octubre del año pasado fui invitada a participar de la planeación y organización de algo llamado Semana de la Educación Alternativa. Es una iniciativa de Reevo apoyada por la Secretaría de Educación de Bogotá, y en la que entré a hacer parte representando a la Red EnFamilia. En ese momento lo ví como una maravillosa oportunidad de dar a conocer o hacer más visible la opción de educar en casa, además con el respaldo oficial de la Secretaría de Educación, lo que a los ojos de mucha gente le daría legitimidad. Todavía lo veo así, pero las posibilidades ahora son mucho mayores.

Como parte de ese proceso he asistido a muchísimas reuniones, seminarios, jornadas de trabajo colaborativo y he conocido también a mucha gente interesante y a unos pocos no tanto.  A la par, y porque una cosa lleva a la otra, fui invitada a ser uno de los mentores del Startup Weekend Education Bogotá, una experiencia inolvidable y muy energizante. Ahí también conocí gente espectacular con la que espero seguir en contacto por mucho tiempo.

Estoy entrando poco a poco y sin haberlo buscado, en un mundo que no me esperaba, y contra el que me he estrellado inevitablemente pero también de él estoy aprendiendo.

Al mismo tiempo, la vida doméstica nunca para, las dificultades económicas no logramos superarlas, y eso hace que la vida se convierta en un juego de malabarismo, donde todo el tiempo jugamos a mantener un precario equilibrio. Incluso mi matrimonio y mi relación de pareja han sufrido una metamorfosis interesante que nos ha llevado a pensarnos y querernos de nuevas maneras.

Los hijos nunca paran de crecer y maravillarnos, Mariale va por su segundo semestre de Fotografía, aprendiendo a manejar sus tiempos y sus responsabilidades y a combinarlas con sus relaciones personales. Juanjo, super dedicado a patinar y programar, nos ha tenido aprendiendo sobre nutrición de deportistas de alto rendimiento vegetarianos. Adelaida, ya de lleno en su preadolescencia, no para de soprenderme con todos los cambios que veo en ella de un día para otro y Jacobo, al que inevitablemente sigo viendo como mi bebé, me llena de alegría con su forma de quererme y con todas las ideas únicas que salen de su cerebro y que expresa con palabras de una manera muy suya.

Tuve una oferta laboral que me llegó de sorpresa y aunque duró poco y terminó de manera abrupta y algo cruel, me ofreció posibilidades como: redactar una hoja de vida por primera vez en mi vida, regresar al ambiente universitario esta vez como profesora, recibir una nueva oferta para presentar un proyecto de investigación propio, exponer mis ideas ante personas que tienen una visión de la educación muy distinta a la mía.

Sigo nadando, tres o cuatro veces a la semana cuando puedo, y he logrado por fin que el ejercicio vuelva a ser una parte importante de mi vida. Además de lo satisfactorio que es para mí ver los progresos, siento que tengo un cuerpo más fuerte, con mejores capacidades de resistencia y eso era justamente lo que quería lograr.

Es probable que, si tengo tiempo, intente hacer un recuento fotográfico del último año, para no perder el espíritu inicial del blog que era llevar un registro de nuestra vida como familia homeschooler.

Así que espero ser capaz de sacar tiempo de mi ocupadísima agenda para una cosa más.

miércoles, 14 de mayo de 2014

Hoy recomiendo # 45

1. Aunque mis hijos ya no sean tan pequeños, creo que todavía disfrutarían tener una belleza de estas en el jardín.

2. Un artículo lleno de puntos de reflexión. Lo siento importantísimo par mí en este momento de mi vida: 30 cosas que debes comenzar a hacer por tí mismo. 

3. Encontré esta tablero de Pinterest con unas tortas muy lindas!!! espero que les guste tanto como a mí =)

4. Este artículo habla sobre el aprendizaje de otro idioma desde la perspectiva unschooler.

5.Y para seguir con los artículos en español, este recomienda 20 ideas sencillas para que la infancia de nuestros hijos sea mágica.

miércoles, 30 de abril de 2014

Lo que me ocupa.

Todos los días pienso en este blog. Me duele tenerlo tan abandonado, pero he reducido de manera voluntaria el tiempo que paso frente al computador, así que trato de limitarme a las tareas más urgentes y no me alcanza el tiempo para mucho más.

Sim embargo creo que si me organizo puedo lograr el tiempo necesario para volver a escribir, o al menos lo intentaré.

Noté que mucho de mi tiempo lo dedico a tareas de la red y aunque lo hago con todo el gusto y el compromiso, creo que debo retomar lo mío. Nuestra red sigue avanzando y creciendo, tenemos una página que se mueve por la agenda (que la nutre Gladys permanentemente) y no por sus artículos, pues las personas encargadas de escribir artículos para nutrirla, por falta de tiempo (debido a múltiples razones) ya no lo hacen con la frecuencia necesaria. Sin embargo comenzamos a usar Mailchimp para manejar nuestros correos y eso nos ha dado una imagen más profesional. Sigue escribiendo gente casi a diario a nuestro correo, siguen llamándome a pedirme consejo y las familias siguen asistiendo de forma masiva a nuestras reuniones de acogida. El grupo de facebook no ha vuelto a sufrir enfrentamientos desagradables, y abrimos cuenta de twitter donde tenemos programado que se genere un tweet automáticamente cuando haya alguna publicación nueva en alguno de los blogs de nuestras familias. Si les digo que, sin contar lo de la agenda, todo lo demás lo estoy haciendo yo (administrar la página, responder los correos, manejar el mailchimp, facebook, twitter) se imaginarán todo el tiempo que esto me absorbe.

La rutina de este año con mis hijos está más relajada que la del año anterior pues no estamos yendo a Bogotá a ninguna actividad. Deportes: Adelaida entrena patinaje martes y jueves en la tarde, Juanjo entrena patinaje de lunes a sábado más de 3 horas diarias. Juanjo, Mariale y Lalis, van a clase de tenis sábado y domingo; yo suspendí mi tenis por un dolor detrás de la rodilla que todavía no he resuelto y que me molesta cada vez que me ejercito. Música: Juanjo dejó el piano, dijo que ya no lo motivaba. Adelaida y Mariale siguen con su clase de batería una vez a la semana, los viernes. Jacobo quiere aprender guitarra pero con profesor en la casa y la situación económica en lo que va del año no lo ha permitido. Pero soy optimista y espero que a más tardar el próximo semestre podamos comenzar.
Además siguen yendo a Semillero científico (ya estamos en nuestro tercer semestre y son cuatro en total) aunque Jacobo decidió no seguir. Mariale está en el curso de fotografía en la casa de la cultura y espera poder realizar un curso más intensivo a partir de agosto en Labloom, la academia a la que estuvo yendo el año pasado.
Los jueves en la mañana les estoy dando clase de álgebra a mis hijos mayores junto con los dos hijos mayores de una amiga. Ha sido una experiencia interesante y me ha hecho recordar lo mucho que me gustaba el álgebra. Vamos sin presiones y sin afanes, delicioso!
Los viernes en la mañana Juanjo sigue yendo a la Universidad a su clase de videojuegos.

Mis hijos crecen, lo veo todos los días, ya comienzo a ver en Adelaida las primeras señales de pre-adolescencia y sé lo que nos espera. Mariale y Juanjo cada vez son más maduros. Hasta Jacobo, que siempre será mi bebé (y el lo sabe y lo aprovecha) crece inevitablemente.

Y podría seguir contando cosas, pero si alargo más esta entrada dudo mucho que alguien la lea, así que dejo material para otra ocasión.

lunes, 24 de febrero de 2014

Estar con los hijos - texto completo

Todo empezó cuando traduje y publiqué aquí en mi blog una cita del blog de Sandra Dodd Just add light and stir.  Luego me enteré por Sandra, que esto era sólo un pedacito de un texto mucho más largo escrito por Pushpa Ramachandran. Me preguntó si me animaba a traducirlo completo y aquí está.

Estar con mi hija.

Por Pushpa Ramachandran


Recientemente un miembro de mi familia me dijo que yo no podía y probablemente no debía construir mi vida alrededor de mi hija. Y que ella debería averiguar como “acomodarse” alrededor de la vida que nos ocurre. Yo creo que este pequeño consejo fue lo que me puso a pensar realmente sobre la idea de “estar” con mi hija.

¿Por qué enfocarnos en la palabra “estar”? Porque esta es, posiblemente, la mejor manera de describir los sentimientos y experiencias de compañía, compañerismo o paternidad que llegan a nosotros en presencia de un alma tan joven. Wikipedia dice que estar es “un concepto extremandamente amplio que involucra características subjetivas y objetivas de la realidad y la existencia”.

Eso suena bastante complicado. ¿Es una manera elaborada de decir “juntarse”? Porque para mí “estar” con mi hija es igual que “juntarme” con ella algunas veces, pero otras veces ha significado mucho más. No soy perfecta y no creo que sea buen idea extendernos hablando de cuán imperfecta es mi vida con mi hija muchas veces. Creo que es mejor escribir mis pensamientos sobre cómo debería ser una experiencia perfecta de “estar” con ella. O cómo ha llegado a serlo algunas veces.

“Estar” con ella significa estar atenta. Recientemente una publicación en Facebook explicaba con claridad la diferencia entre “Mind-full” (mente llena) y “mindful” (atento). Era una imagen que tenía un perro caminando al lado de su dueño; el perro estaba en modo-zen, disfrutando del paseo, mientras el dueño estaba ahogándose en sus propios pensamientos, tratando de alcanzar la paz. Para mí, esa imagen no podría haber capturado mejor la diferencia entre los dos estados mentales. He aprendido a través de la experiencia, que cuando estoy por completo presente con ella, estoy comprometida con ella, enfocada en lo que hace o dice. Cuando me río con ella realmente veo el humor en la situación. La escucho y le respondo con atención. Estoy consciente de mi atención hacia ella y también de los pensamientos que se desvían hacia mi interminable lista de preocupaciones y tareas. Estoy desconectada de internet y no pienso en nada más, sólo pienso en ella.

“Estar” con ella significa estar disponible para jugar. Recientemente escribí algo sobre el juego como la única manera de aprender y estoy convencida de ello. En mi trabajo como “patologista del habla” también hice una investigación sobre esto desde una perspectiva médica. Algunos de los enfoques más recomendados de intervención con niños pequeños que tienen problemas de discapacidad son alrededor del juego únicamente. El juego es espontáneo, creativo y no depende del tiempo. Cambia de ritmo y de roles de un momento a otro. Podría parecer sin sentido para mi cerebro adulto pero es muy satisfactorio para el niño. Cuando juego con ella, los juguetes y partes del juego toman un nuevo sentido y las reglas del juego cambian constantemente. El juego es dirigido por ella y yo sólo necesito aprender a jugar a su lado como una compañera activamente comprometida. Necesito ser alguien que está interesada en el juego que ella decida jugar.

“Estar” con ella significa estar disponible emocionalmente. Esto ha significado estar sutilmente atenta a todos los cambios emocionales que ella atraviesa. Hay investigaciones que han demostrado que aun los niños muy pequeños, entre los 3 y 4 años de edad, pueden entender con claridad estados emocionales complejos, únicamente a través de explicaciones verbales ofrecidas por sus padres. Esto involucra mi aprendizaje en el uso del lenguaje para explicar los diferentes cambios emocionales que ella sufre durante el día. Implica intentar ponerlos en palabras para que ella entienda lo que le está ocurriendo emocional y físicamente. Esto definitivamente no tiene que ver con usar diálogos libreteados o frases de cajón que no hacen mucho a la hora de explorar sus sentimientos o sus estados de ánimo. No estoy hablando de una sesión de psiquiatría en un diván. Estoy hablando de algo más parecido a: “¿Tal vez estás cansada y quieres tomar un descanso?”

“Estar” con ella signifca estar conectadas. En cuerpo, espíritu y mente. Esta conexión se traduce en curiosidad a cerca de algo que pudo haber encontrado. En tratar de encontrar más cosas que se relacionen con algo que le gustó antes. En emocionarse por un insecto, un hilo o una historieta. Significa crear una vida que esté llena de experiencias ricas, algunas de las cuales pueden ser saltar en los charcos o sotener una serpiente. Otras podrían incluir simplemente ir al supermercado o limpiar el piso de la cocina. Creo que la idea de conexión es, esencialmente, sentirse vivo, regocijarse en ella sitiéndose viva y en vivir esos momentos juntas.

Así que permítanme volver a la sugerencia inicial que desencadenó este escrito. Tal vez yo pudiera dejar que la vida simplemente pasara y permitir a mi hija averiguar como estar alrededor de esto. Supongo que es posible. Pero sería un oportunidad única en la vida que se estaría perdiendo. Significaría mirar atrás en unos años y arrepentirme por haber elegido estar ocupada, preocupada, limpiando la casa por encima de estar atenta, conectada y disponible para jugar. Así pues entre las opciones de “estar arrepentida” o sólo “estar con mi hija” definitivamente elijo la última. Un día a la vez. Una hora a la vez. Y un momento a la vez.

Pushpa Ramachandran
2012


lunes, 16 de diciembre de 2013

A los adolescentes

Leído en el facebook de Laura Castellaro:

A los adolescentes, desde el SÍ.
Desde el sí inclusivo que otorga y aúna.
Desde el sí respetuoso que abraza y escucha.
Desde el sí de los ojos abiertos y la presencia no invasiva.

A los adolescentes, desde el sí.
Desde el sí integrador, que no compara, que recuerda.
Desde la cercanía respetando sus límites, desde el “te quiero mucho”
Desde el "aquí estoy y jamás me iré, porque soy tu madre/padre".

A los adolescentes, desde el sí.
Desde el amor incondicional aunque nos cueste,
desde el respeto, desde el interés, desde la comprensión.

Desde el sí, y si no fuera posible porque su integridad física y/o emocional peligra en un asunto concreto, desde el “mejor sí”, desde “y que tal sí?” , desde el “tú como lo harías?”, "tú qué piensas?"; desde el “a ti que te parece sí?”

A los adolescentes sin jerarquías, sin dictaduras,
sin "aquí mando yo", sin "porque yo lo digo".
A los adolescentes desde la cooperativa y lo horizontal,
desde la mano tendida y la oreja dispuesta...

Sin olvidar jamás que somos el adulto/a, él/la que tiene más recursos.

Creo que los adolescentes que conozco tienen demasiados NOES en su vida, bastantes de estos noes son absurdos... y ellos/as andan cabreados con el mundo, sin conectar con la gente que más quieren, reafirmándose y descubriéndose en su propia oposición.

Necesitan como el aire que respiran el SÍ, como si de un niño de 2-3 años se tratara.

Dejemos el NO para los límites importantes, que sea un no sincero, sopesado, consensuado si es posible.

Y abramos bien los ojos y los brazos, por si nos necesitan.

Estemos presentes.

Myriam Moya Tena

miércoles, 27 de noviembre de 2013

Homeschooling y expectativas femeninas

A raíz del artículo sobre educación en casa publicado en El Tiempo, y de las apasionadas e indignadas reacciones que suscitó en muchas madres en nuestro grupo de facebook, y teniendo en cuenta también mi experiencia personal y mis propios sentimientos con respecto al tema, quiero aprovechar para hacer una reflexión sobre el papel de la mujer en la familia que educa en casa.

La frase que causó tanta controversia se encuentra al final del artículo. Bajo el subtítulo de "Podría limitar a las mujeres" dice:

La doctora en Educación, Isabel Londoño, cree que este tipo de enseñanza podría ayudar a acentuar la posición de inferioridad de las mujeres. “En esta modalidad son las mamás las que se dedican en cuerpo y alma a sus hijos y sacrifican su realización personal y profesional”.


En primer lugar, creo que son las mujeres, o mejor los seres humanos, quienes desde su propia situación se limitan ellos mismos. Hace parte parte de nuestras malas costumbres buscar a quien culpar cuando las cosas no salen como las esperábamos. Si una mujer se siente limitada por estar en casa dedicada a la crianza y educación de sus hijos, es ella quien debe buscar la manera de cambiar las cosas. Debe revisar sus expectativas, identificar sus frustraciones o carencias y tomar medidas para tener una vida más feliz.

Segundo, la señora Londoño comete un error garrafal al igualar la realización personal con la realización profesional, pues para cualquier ser humano, la realización personal es algo mucho más complejo y en la mayoría de los casos la vida familiar es un ingrediente muy importante en esa receta, incluso más importante que la vida profesional.

Sobre la situación de inferioridad, creo que también se equivoca, pues al ser la madre quien vive el día a día con los hijos (en la mayoría de los casos, obviamente no en todos), tiene una relación más estrecha con ellos y mayor influencia sobre sus vidas  y para mí eso la coloca en una situación de superioridad con respecto a su pareja en el ámbito familiar. Tal vez desde el punto de vista de nuestra sociedad, el no ganar dinero nos haga parecer inferiores, pero incluso eso es una mentira, pues al hacernos cargo de la educación de nuestra familia, estamos realizando un aporte económico equivalente, por lo menos, al costo que representaría tener a nuestros hijos matriculados en un buen colegio.

¿Nos dedicamos en cuerpo y alma a nuestros hijos? ¡Por supuesto! ¿no eso lo que todas las mamás y papás del mundo deberían hacer? Creo que es un privilegio que muchas madres trabajadoras nos envidian secretamente. Es un trabajo agotador por el que no recibimos ni un peso, pero eso no nos pone en situación de inferioridad, ni por eso estamos sacrificando nuestra realización personal. Yo pienso que mi trabajo como madre es más importante que cualquier trabajo remunerado que pudiera estar desempeñando pues mi aporte al mundo y a la sociedad será mayor en un futuro al estar educando a conciencia futuros ciudadanos.

Ahora, hablando sobre la realización profesional, tal vez le doy la razón a medias, y en eso no coincido con las opiniones expresadas en los comentarios de facebook. Creo que sí dejamos nuestra vida profesional a un lado (de nuevo en la mayoría de los casos, siempre hay excepciones), pero no creo que la estemos sacrificando sino "posponiendo". Y si la estamos sacrificando, pues eso es el resultado de una decisión tomada por nosotras mismas y es igualmente válido. Creo que ser mamá y educar a nuestros hijos demanda mucha dedicación, energía, neuronas y entusiasmo y creo que quienes podemos dedicarnos a ello en exclusiva, agradecemos a nuestros esposos su apoyo y arduo trabajo para hacer que esto sea posible.

No voy a negar y quienes me conocen lo saben, que en mis años de universidad imaginaba un futuro muy diferente en el que poco o nada aparecían el matrimonio y los hijos. Y aquí estoy, después de casi 17 años de matrimonio y cuatro hijos y sé que muchas veces me pesan cosas como la dependencia económica o la falta de conversación adulta. Pero puedo asegurar que desde que nacieron, mis hijos se convirtieron en mi mayor fuente de alegría y satisfacción aunque no toda la vida de mamá sea color de rosa.

Mis hijos han sido mi premio sorpresa en la vida, un premio que no estoy segura de haber merecido, pero que estoy dispuesta a disfrutar al máximo.

lunes, 15 de julio de 2013

Sin noticias de...

Como pasa con frecuencia, tengo el blog algo abandonado. Y no es intencional, sino que la vida nos va pasando y las horas se van llenando y el tiempo en el computador a veces se hace corto.

Por un lado decidí ponerme al día con la lectura de todos los blogs que tengo en mi reader y ya casi lo logro. A ver si algún día vuelvo a dejar comentarios, cosa que desde el ipad no es tan agradable.

También fuimos "víctimas" de un virus horroroso, que nos afectó a todos al mismo tiempo y del que, casi un mes después, aun no estamos totalmente recuperados.  Seguimos jugando tenis (Mariale, Juanjo, Lalis y yo), y para mí ha sido una gran alegría retomar algo que me gustaba tanto y que llevaba tanto tiempo sin hacerlo tan en serio. Las clases de patinaje, batería y música no pararon en las vacaciones de mitad de año, pero sí hemos tenido un descanso de los viajes a Bogotá, descanso que al menos yo he disfrutado mucho.

Estamos en plena temporada de cumpleaños, Adelaida cumplió 9 años en junio y Mariale 16 años el jueves pasado.

Mariale comenzó con sus clases de fotografía, y se ve muy feliz.

Yo sé que esto ya lo he dicho muchas veces, pero vuelvo a reincidir: estoy organizando una planeación para introducir algo de trabajo académico planeado para mis hijos. Esta vez ya tengo bastante trabajo adelantado y hasta me siento entusiasmada con la idea. Tengo la sensación de que esta vez si nos va a salir bien y lo vamos a disfrutar. Espero que comencemos el 29 de julio, así que cuando tenga todo más completo les cuento un poco al respecto.

Nos suscribimos a Brain Pop y siento que ha sido una buena inversión. Los niños no se pierden su video diario y como los temas son tan variados han generado un montón de preguntas e inquietudes de todo tipo. Claro que también han estado muy entretenidos con Club Penguin que en este mes tuvo fiesta con motivo Monsters University.

Estamos siguiendo la iniciativa de un dibujo al día que compartieron en Se7en, y ha resultado mejor de lo que esperaba. Ahora veo a mis hijos dibujar otra vez, no sólo lo que toca para ese día sino muchas otras cosas de manera espontánea.

En nuestro grupo de Enfamilia también ha habido movimiento, nos organizamos para que la página web tenga publicaciones más regularmente, y en el grupo de facebook hemos tenido unas discusiones bastane álgidas alrededor de los temas religioso y sexual que creo que nos han dejado a todos con mucho que pensar. También está comenzando a gestarse un grupo de familias en Medellín lo que hace que nos ampliemos!

Y creo que se me quedan cosas por contar, pero dejo aquí este recuento, con toda la intención de no dejar de escribir por tanto tiempo otra vez.

jueves, 14 de febrero de 2013

La mamá de Jacobo

Ser la mama de Jacobo es MUY difícil. Y lo peor es que nadie parece darse cuenta. Tal vez es fácil suponer que despues de tres hijos, ya un cuarto se cría solo y en este caso no es así.

La cosa es que él es un niño muy demandante y es tan complicado que me lo dejaron a mí, la actitud es mas o menos: "ya que yo lo tuve, me toca mirar cómo hago para manejarlo" y los demas siguen con su vida.

Yo entiendo que llegar a una familia donde ya hay otros tres hermanos no debe ser fácil y lo que yo deduzco de su actitud es que se dio cuenta de eso desde el pricipio y llegó a pelearse su puesto en la familia y la atención de su mamá con toda la artillería. Pero la que recibe la carga de todo eso soy yo y estoy realmente agotada y llena de culpas y con la pregunta constante en mi cabeza de ¿qué estoy haciendo mal?

Y me senté a pensar y creo que tengo una teoría: el no siente que lo quieran y por lo tanto no nos quiere. Bueno, a mi tal vez, a su papá, pero no más. Yo no veo que sus hermanos le digan que lo quieren, o le expresen afecto, Sí juegan y pasan ratos juntos pero casi siempre le hablan para criticarlo, corregirlo, regañarlo y decirle lo insoportable que es. Y como no quiere a sus hermanos no le importa hacerles daño. Y como no siente que pertenezca a una familia no le importa dañar, romper, agredir.

Ultimamente se enfurece cada vez con más facilidad y justamente hoy me descubrí sintiendo miedo porque no pude traerle lo que quería para comer, aunque le traje dos opciones deliciosas para que escogiera.  Y eso no está bien. Sólo tiene seis años y es más difícil que sus hermanos adolescentes.

Será que debo volver a la filosofía de mi mamá y pensar que lo consiento demasiado? Que lo que creo que es respeto es en verdad alcahuetería?  no se, de verdad no se.

lunes, 4 de febrero de 2013

Los cuatro acuerdos y la crianza

LOS CUATRO ACUERDOS DE LA SABIDURÍA TOLTECA

1. NO SUPONGAS

No des nada por supuesto.
Si tienes DUDA, aclárala.
Si SOSPECHAS, pregunta.
Suponer te hace inventar historias increíbles que sólo envenenan tu alma y que no tienen FUNDAMENTO.

2. HONRA TUS PALABRAS

Lo que sale de tu boca es lo que eres tú.
Si no honras tus palabras, no te estás honrando a ti mismo; y si no te honras a ti mismo, no te amas.
Honrar tus palabras es ser coherente con lo que piensas y con lo que haces. Eres auténtico y te hace respetable ante los demás y ante ti mismo.

3. HAZ SIEMPRE LO MEJOR

Si siempre haces lo mejor que puedas, nunca podrás recriminarte ni arrepentirte de nada.

4. NO TE TOMES NADA PERSONAL

Ni la peor OFENSA.
Ni el peor DESAIRE.
Ni la más grave HERIDA.
En la medida que alguien te quiere hacer daño,
en esa medida ese alguien se hace daño a sí mismo. Pero el problema es de Él y no tuyo. 

Durante el año pasado encontré este texto en diversas ocasiones, publicado en facebook por varios de mis amigos. Luego me enteré que pertenecía al libro (que no he leido) "Los cuatro acuerdos" que según la wikipedia es "un ensayo de la soteriología tolteca escrito por el médico mexicano Miguel Ruiz que está basado en la sabiduría de los antiguos toltecas. Relata la cosmovisión que debería tener un ser humano para estar en equilibrio personal, teatral, diferencial, emocional, mental y social."

Ayer lo volví a leer y me hizo pensar en varias de las cosas que he aprendido durante los años que llevo de ser mamá.

No supongas.  Con los niños esto es muy importante. Desde nuestra posición de adultos olvidamos que esas pequeñas cabecitas funcionan muy distinto de las nuestras, pues todavía no están contaminadas con tantas ideas y prejuicios que tenemos su padres con respecto a todos y a todo. Ahí está el fondo del asunto cuando los niños, en palabras de los adultos, se "portan mal" (¡una de las expresiones más fastidiosas que existen!). Si tratamos de pensar como ellos, si nos tomamos el tiempo de preguntar y de indagar antes de reaccionar, veremos que no hay maldad en sus acciones, tal vez curiosidad,  exceso de energía, impaciencia y seguramente algún error de cálculo. Y no sólo cuando se "portan mal" sino en todas las situaciones cotidianas, si observamos a nuestros hijos si suponer nada, aprenderemos muchísimo de ellos.

Honra tus palabras. Básico. Para nuestros hijos lo que nosotros decimos es verdad absoluta. Otra frase en facebook decía que "La forma en que hablamos a nuestros hijos se convierte en su voz interior" Y es verdad! Ellos nos creen ciegamente todo lo que les decimos no solo sobre el mundo sino también sobre ellos mismos. No sólo lo que les decimos con palabras sino con nuestro tono de voz, nuestras actitudes o nuestro lenguaje corporal.

Haz siempre lo mejor.  Cuando nuestros hijos son bebés siempre estamos listos y llenos de energía para hacer lo mejor. Al pasar el tiempo los niños crecen, ya no están solos sino que tienen hermanos, y comienza a faltarnos la energía y a abrumarnos la rutina y puede suceder que esa disposición para hacer lo mejor se diluya sin darnos cuenta y terminemos haciendo lo mínimo necesario para sobrevivir cada día. Y ellos lo sienten y lo reflejan. Siempre deberíamos darles lo mejor de nosotros, pues para eso los trajimos al mundo. Ellos no nos deben nada, si actuamos sin esperar nada recibiremos mucho más de lo que habríamos podido esperar.

No te tomes nada personal. Cuando comprendí esto, mi vida como mamá se hizo más fácil. No es algo personal si el bebé bota al suelo la papilla que nos tomó horas preparar. No es personal si hacen pataleta en un sitio público. No es personal si te dicen que no te quieren. No es personal si no quieren hacer lo que les pides.  Casi siempre tiene que ver con el momento de desarrollo en el que se encuentran y con la incapacidad de comunicar su malestar, por no haber desarrollado suficientemente la capacidad de identificar sus sentimientos y expresarlos claramente. También tiene que ver con que esperamos de ellos algo que no están preparados para darnos, en fin.

Creo que estos principios aplican a todo tipo de relaciones, pero sé que en mi maternidad los he descubierto por mi propia cuenta, a punta de estrellarme una y otra vez casi siempre de manera dolorosa.

domingo, 20 de enero de 2013

De regreso

Aquí estoy de nuevo, comenzando el año, poco a poco y lentamente. El mes de enero hemos tenido un clima soleado delicioso, aunque la última semana tuvimos algunos días nublados y algo de lluvia que ya estaba haciendo falta. Pero yo no quiero que se acabe el verano todavía!



Para nosotros la navidad y el fin de año estuvieron muy tranquilos, pasamos el fin de semana de año nuevo con mi familia en una finca en tierra caliente, donde fuimos la cena de año nuevo de todos los mosquitos de la región, jejeje. A parte de eso nos divertimos y descansamos y nos asoleamos; estuvo rico =)

De ahí mis dos niñas se fueron a pasar unos días en la casa de mi abuela y otros días en la casa de mi mamá. Si alguna vez me había preguntado cómo sería la vida con menos hijos, ya tuve la oportunidad de experimentarlo. Pero ya estamos todos juntos otra vez.

También comencé el año con hijo en urgencias, pues Juanjo se abrió la cabeza y tuvieron que cogerle 5 puntos de sutura. Sus hermanas (especialmente Adelaida) estuviero muy preocupadas por él y me llamaban por teléfono varias veces al día para preguntar cómo seguía. A él lo que más le preocupó fue que le tuvieran que cortar el pelo... pero aunque le cortaron un poquito, no se le nota casi  porque se tapa con el resto del pelo que ya lo tiene bastante largo (él y Jacobo se lo están dejando crecer).

Con nuestra red EnFamilia ya comenzamos también a movernos este año, que viene cargado de planes y sorpresas, de las que por ahora no puedo hablar.

Todavía no sé cómo voy a organizarme este año, algunas cosas seguirán igual que el año pasado, pero hay varias ideas nuevas que me rondan la cabeza y para las que tendré organizarme.  Por ahora, espero ser más juiciosa con este blog y escribir con constancia.

miércoles, 1 de agosto de 2012

Para no olvidar

Aviso:  este post está llenísimo de fotos

Este año, al que definí en su comienzo con la palabra MOVIMIENTO, no podría haber sido más quieto...,  nunca me lo habría imaginado, pero así son las cosas.

Sin embargo la vida sigue, los niños crecen, juegan, leen, cocinan, pelean, cumplen años, aprenden! si bien no hemos estado en muchos lugares fuera de casa.

Dejo un registro fotográfico de lo que han (hemos) hecho en los últimos meses:

Ya les conté de nuestro gato #3?  es niña, se llama "Patipinku" llegó un día cualquiera y decidió que esta era la casa perfecta para ella. Temperamental, nerviosa, todavía nos estamos adaptando y ella también. Creo que no está acostumbrada a recibir tanto cariño.
En junio celebramos los 8 años de Adelaida!  En su día especial fue con su papá a un concierto de violines, que le habíamos prometido hace muuuucho rato y por cosas de la suerte pudimos cumplir justamente el día de su cumple.
La celebración con los amigos fue  dos días después, con bombas de agua, lasaña y ponqué con velitas, claro.

Otro día, sirvió de modelo a Mariale que quiso aprender a hacer trenzas siguiendo tutoriales en youtube.
Dos de los grandes amores de Mariale: sus libros y tomar fotos =)
Juanjo pasa días enteros programando en el iPad. Ha sido un aprendizaje maravilloso, totalmente autodidacta, que incluso ha representado un avance en su inglés pues ha entrado a foros de soporte a hacer consultas, resolver dudas e incluso responder las preguntas de otros.
Y mis tres hijos menores son jugadores obsesivos de Minecraft. como no lo he jugado todavía no lo entiendo muy bien, pero sé que está siendo y va a ser fuente de mucho aprendizaje.

Como saben, también celebramos los 15 años de Mariale y como me dijo un amigo en el facebook: "ya huelo a suegra"  =S
 Mi mamá estuvo con nosotros ayudándome a organizar la celebración, de la cual me siento muy satisfecha. Fue una semana de trabajo duro, pero todo salió muy lindo y mi niña estuvo feliz.




Y aprovechando que moví algunos muebles, decidí reorganizar el cuarto de trabajo que ya se sentía tan lleno que no daban ganas de hacer nada en ese lugar. Los resultados fueron inmediatos =)

Que no falten los piratas!

A finales de julio retomamos los deportes! Adelaida a clase de natación y Juanjo y Mariale clase de de tenis. Jacobo... no quiere ni oir hablar de clase de nada!

Yo me dediqué a cocinar para vender, y aunque al principio tuve una buena cantidad de pedidos, las ventas bajaron considerablemente en las últimas semanas y decidí suspender las ventas por el mes de agosto y regresar en septiembre con ofertas especiales para la celebración de "Amor y Amistad" (la versión colombiana de San Valentín).
El fin de semana pasado, mi hermana y yo viajamos para llegar a la fiesta de cumpleaños de mi mamá, que cumplió 60 años.  Ella realmente no se lo esperaba, fue lindo verla tan feliz.


Y esto es todo por hoy.

domingo, 1 de julio de 2012

Me tomo unos días

Llevo un mes intentando poner en marcha mi negocio de panadería, con días buenos y otros no tanto, pero espero tener la voluntad para no abandonar tan pronto.  Debido a eso, he comenzado a alejarme de este blog y del internet en general., el tiempo no alcanza para todo.

Además Mariale cumplirá 15 años la próxima semana, y pensamos hacer una pequeña reunión familiar para celebrar. Ustedes saben cómo me gusta eso de organizar fiestas, y esta es una ocasión importante, así que me ausentaré oficialmente por dos semanas.  Prometo fotos cuando regrese.

Tampoco les conté que Adelaida cumplió 8 años el mes pasado!!!  ella quería fiesta y fiesta tuvo (en contra de todo$ lo$ pronóstico$). También les contaré sobre eso a mi regreso.

Un beso y nos vemos en 15 días =)

miércoles, 23 de mayo de 2012

Nostalgia fotográfica

Ando con nostalgia, siento que dejé pasar el tiempo con mis chiquitos sin disfrutarlos tanto como debía. Veo las fotos de mis amigas y de mujeres desconocidas, con sonrisas de dicha en la cara, jugando, besando y abrazando a sus bebés... y yo no tengo de esas en mis archivos. Y me pongo a pensar y no recuerdo esos momentos, pero seguro ha habido muchos, tal vez haya sido que no había quien tomara las fotos, verdad?

El asunto es que siento que el tiempo con mis hijos se me escapa!  pero eso es bueno, estoy a tiempo, todavía los tengo conmigo. No es fácil romper los hábitos, pero es parte de esta forma de vida que sigue siendo nueva para mí en tantos aspectos, todavía se me activa el chip que me hace pensar que TIENEN que hacer las cosas por ellos mismos y ser INDEPENDIENTES, o tal vez es egoismo y es que quiero mi tiempo para mí sola.

Pero una cosa sí se: por mucho que odio cómo salgo en las fotos, quiero fotos con mis hijos, que se note que estuve con ellos mientras crecían, que tengan una manera de recordarlo cuando yo no esté para contarles las historias.

martes, 10 de enero de 2012

Movimiento

Me gustó la idea de  Pilar de definir el año con una palabra, y después de pensarlo un rato encontré la mía para este año: MOVIMIENTO

Siento que el año que pasó estuvo muy quieto, en todos los sentidos y al final ese sentimiento tan aburrido de estancamiento me dejó algo frustrada, como si hubiera desperdiciado el tiempo. Por eso, como no quiero que este año sea igual, me pareció  que definirlo con una palabra podría influenciar su destino.

Este año quiero movimiento físico: más ejercicio, más baile, mis hijos mayores necesitan aprender a bailar urgentemente, yoga, menos pantallas, etc.

También espero más  movimento en lo académico: un poco de programación, de planeación, aprovechar las ganas tremendas que les veo a todos de aprender. Más biblioteca, más salidas, más visitas y más compartir con familia, amigos y otros homeschoolers.

Quiero movimiento también en mis propios proyectos, siempre digo que tengo muchos, y los hay, pero lo que no encuentro es la manera de arrancar, tal vez es falta de tiempo pero sé que también de organización y proacividad, así que hay mucho que puedo hacer.

EL movimento en este blog no puede faltar. Pero creo que a medida que hagamos más cosas juntos habrá más tema para publicar.

Sueño con movimiento en gran escala, como un cambio de casa o incluso de ciudad, pero esto no depende de mí....  a ver cómo sale.

Y obvio, no puede faltar poner en movimiento nuesto grupo de homeschooling, tengo tantos planes!!

En fin, ya veremos, para mí esto es todo un esfuerzo, pues aunque me aburre la monotonía tiendo a resignarme muy fácilmente... ya veremos =)