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martes, 6 de junio de 2017

Validación del bachillerato en Colombia

No podría calcular las veces que he explicado que para validar el bachillerato la opción más sencilla es esperar a tener 18 años y realizar la validación con un examen ante el ICFES (Según el decreto 299 de 2009 que ahora está comprendido por el decreto... ). Sin embargo ya nos llegó el momento de experimentarlo con nuestros hijos y eso amerita una entrada en este blog que tengo taaaan abandonado pero que se creó y sigue existiendo para registrar nuestras experiencias educando en familia.

María Alejandra tiene 19 años y presentó las pruebas saber 11 con la opción de validar el bachillerato. Ya recibió su diploma de bachiller y su acta de aprobación.

El proceso es muy sencillo, sólo es necesario estar pendientes de las fechas de inscripción en la página del ICFES y selecccionar la opción "validación de bachillerato" a la hora de inscribirse. Se hace una consignación y al final del proceso recibe una citación para presentar el examen con todos los demás que están presentando pruebas saber 11 en la misma fecha. Ella se preparó estudiando por su cuenta, apoyándose en varias páginas web y en material de un preicfes que le prestó una amiga. Eso fue suficiente para
aprobar el bachillerato, lo cual era el objetivo, y así poder presentarse a la universidad. En este momento Mariale ya está admitida en la Universidad Javeriana para estudiar Artes Visuales. Creo que vale la pena decir que sólo en el momento en el que sintió el deseo de entrar a una universdad fue cuando quiso realizar el proceso de validación del bachillerato.

Sé que a muchas personas les puede preocupar el ingreso de sus hijos a la universidad, creen que van a tener dificultades por no ir al colegio, y yo espero que este relato les de un poco de tranquilidad. Hay que esperar hasta los 18 años, sí, pero eso no es algo grave ni una limitación cuando nuestros niños saben que todo el tiempo están aprendiendo y construyendo su camino, ya sea dentro o fuera de una universidad.

sábado, 2 de julio de 2016

Estuve en Rio de Janeiro!

En el 2012 se realizó en Alemania el primer Congreso internacional de homeschooling, llamado GHEC2012. Recuerdo haberme enterado del evento, pero en ese momento no le presté mucha atención. Dos años después anunciaron una segunda versión que se realizaría en Brasil y me entusiasmó mucho la idea de poder asistir.

La verdad es que los encuentros y convenciones de homeschooling que se organizan en otros lugares, como España, Inglaterra o Estados Unidos, siempre me han llamado mucho la atención. Se que hay de diferentes estilos, pero el hecho de reunirse con otros homeschoolers, escuchar conferencias sobre el tema y compartir tiempo y experiencias con otras familias es un sueño que algún día espero cumplir y ayudar a realizar en nuestro país.

Haber estado en el GHEC2016 en Río de Janeiro fue una experiencia maravillosa. En lo personal fue viajar sola, salir del país (no lo hacía hace 20 años), aprender otro idioma y poder comunicarme. Conocer otra cultura, caminar por la ciudad, probar la comida, escuchar la música, caminar por la playa, ser turista y visitar Pan de Azúcar y el Corcovado, conocer a la gente.

Con respecto al tema de la educación en casa, la conferencia, para mi, fue muy productiva. Los dos primeros días, llamados "preconferencia", estuvieron llenos de charlas dedicadas a la organización de grupos o asociaciones homeschoolers, a como liderarlos, mantenerlos, alimentarlos y hacerlos funcionar. En general todos los conferencistas eran papás y mamás homeschoolers, que ademas particpaban de diferentes maneras en alguna organización. Conocí personas de Sudáfrica, Nigeria, Canadá, Estados Unidos, México, España, Portugal y Brasil. Extrañé la presencia de más personas de Suramérica, es una lástima que esta oprtunidad no haya sido mejor aprovechada.
En los tres siguientes días, los días de la "conferencia" el énfasis de las charlas fue alrededor del tema central "la educación en casa como un derecho fundamental de los padres". Invitados internacionales, de los cuales me hacía mucha ilusión conocer a André Stern quien no pudo asistir. También estuvo Sugata Mitra, con quien pude conversar un rato antes de una de sus charlas.

Fue lindo conocer tanta gente, los investigadores, los jóvenes homeschoolers, las familias completas, los organizadores. Todos fueron muy amables, y creo que se esforzaron por ser abiertos y hacernos sentir bienvenidos a todos. Aunque la religiosidad de los organizadores era clarísima, no vi intentos de adoctrinamiento, ni actitudes excesivamente conservadoras en las conferencias.

Yo disfruté mucho toda la experiencia. Aprendí mucho, crecí como persona y traje muchas ideas, sueños y proyecciones para la red EnFamilia. Procesar todo eso toma tiempo, yo lo se.

Me siento muy agradecida de haber podido vivirlo.

Todas las conferencias fueron grabadas, y pueden encontrarlas en el canal de youtube ghec2016

martes, 7 de abril de 2015

Legalización de la educación en casa ¿necesitamos buscarla?

Permanentemente surge en las conversaciones entre las familias que educan en casa el tema de la legalidad. En nuestro país educar en casa no está prohibido, por lo tanto no es ilegal, pero no esta expresamente contamplado por ninguna ley. (en este link encuentran más información)

Yo creo que esta situación nos ofrece ventajas como:
  • No nos vemos obligados a rendirle cuentas a nadie sobre lo que estamos haciendo.
  • No tenemos que seguir un plan de estudios establecido por alguien que no conoce a nuestra familia ni a nuestros hijos.
  • No necesitamos evaluar a los niños si no queremos (o si ellos no quieren), ni a presentar certificaciones ante nadie.
  • Manejamos nuestros tiempos segun el ritmo de nuestra familia.
  • Cada paso en nuestro proceso de aprendizaje corresponde a una necesidad auténtica de aprender y no a la obligación de llenar un requisito.
Sin embargo, para muchas personas también trae algunos inconvenientes:
  • No existe la facilidad de tener un material académico oficial con el cual guiar la educación de los hijos.
  • No hay un proceso único y claro ya establecido para tener acceso a las certificaciones y validaciones de los estudios de los niños.
  • Debido a que la ley es ambigua y se da para diferentes interpretaciones, siempre estamos expuestos a ser denunciados.
  • Las familias que son denunciadas no tienen unas leyes claras a las cuales apelar a la hora de defenderse, sino que quedan un poco "a merced" de la persona que tenga que tomar la decisión y su capacidad para entender y aceptar esta forma de educación.
  • No tenemos acceso a ciertas oportunidades (descuentos, entradas más baratas con carnet de estudiante, participación en ciertos eventos y concursos) que sólo se le ofrecen a los niños que van al colegio.
En este momento no estoy a favor de buscar la legalización de la educación en casa en Colombia, sin embargo no descarto que tal vez en el futuro necesitemos hacerlo. Creo que hay que mirar las cosas con perspectiva y estudiar la historia y la situación del homeschooling a nivel mundial. Yo veo que incluso en paises en los que las leyes contemplan y reglamentan la educación en casa, las familias corren el riesgo de dar con funcionarios mal informados. También veo que en muchos países están intentando cambiar las leyes, casi siempre en detrimento de la tranquilidad y autonomía de las familias que educan en casa.

Además, ¿qué tipo de leyes creen que tendríamos en nuestro país si legalizaran el homeschooling? Creo que seríamos muy ilusos si pensáramos que vamos a tener una ley de homeschooling abierta y flexible, respetuosa y amable con los procesos de nuestros hijos. Lo más probable, conociendo la mentalidad de nuestros funcionarios públicos, es que si existiera una ley que aprobara el homeschooling estaría llena de condiciones y restricciones que nos complicarían mucho las cosas. A mi me encantaría que el homeschooling fuera legal, que tuvieramos que inscribirnos o reportarnos como homeschoolers en alguna parte, que pasáramos un informe cada año de lo que nuestros hijos aprendieron, pero que no quisieran encasillarnos en currículos ni programas obligatorios y mucho menos nos forzaran a recibir evaluaciones domiciliarias ni entrevistas a los niños.

El tema legal es difícil y se da para desacuerdos, sin embargo es nuestra responsabilidad pensarlo y prepararnos para que cuando tengamos que enfrentarlo contemos con una comunidad fuerte, unida y capaz de hacer valer nuestros derechos y nuestras ideas.