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sábado, 10 de mayo de 2014

Luis Pescetti habla de los niños

En este discurso de Luis Pescetti se habla de la lectura, la cultura, el mundo que rodea a los niños y la manera en que los adultos los intorducimos en ese mundo. En el link lo encuentran completo, pero les dejo algunos fragmentos que me gustaron:

"Uno de los mitos sobre la infancia afirma que los chicos son caprichosos.
No es así, toleran menos las frustraciones, que no es lo mismo.
Si entendemos por capricho una conducta errática, inesperada, a la que cuesta encontrarle justificación o sentido, los niños son lo menos caprichoso que se pueda hallar."

"Viven sedientos de congruencia. Esperan y necesitan que su mundo, y el mundo que rodea a su mundo, sea previsible, responda a leyes y reglas que se pueden aprender y que se cumplan.
El caos les asusta, y la hipocresía les repugna o desconcierta."

"Al igual que un inmigrante en un nuevo país, un niño se introduce al mundo con una mezcla de resistencia y necesidad.
Piensen en ustedes mismos como inmigrantes o, más fácil, piensen en ustedes si les presentan a la familia de su novia, sus suegros y cuñados. Que se los presentan y les dicen: “Mi amor, te vamos a transmitir nuestras costumbres”.
Y luego, cada uno sabrá, pero me parece que es mejor no pensar como suegro o como cuñado, sino cómo nos sentiríamos nosotros, si somos los nuevos, y así acercarnos a los niños, que llegan inmigrantes a nuestro mundo."

"Los niños y jóvenes son como inmigrantes en un mundo que los adultos somos ciudadanos. Imaginarnos como inmigrantes puede ayudar a acercarnos."

"Ellos esperan lo mismo que nosotros pediríamos de quien nos introduce a su país: que seamos coherentes;
que no mintamos;
que realmente creamos, que nos guste, lo que hacemos;
que sepamos más, pero que sepamos cosas importantes;
que no nos burlemos;
que los defendamos ante una injusticia;
que no pretendamos que todo es perfecto, pero que tampoco transmitamos desencanto;
que seamos eficaces en el mundo;
que tengamos paciencia con sus errores, pero que no dejemos pasar todo;
que no creamos que se tragarán cualquier sapo;
que no seamos híper-exigentes, pero que tampoco aplaudamos cualquier cosa;
y, por favor, que seamos todo lo divertidos que podamos."

lunes, 16 de diciembre de 2013

A los adolescentes

Leído en el facebook de Laura Castellaro:

A los adolescentes, desde el SÍ.
Desde el sí inclusivo que otorga y aúna.
Desde el sí respetuoso que abraza y escucha.
Desde el sí de los ojos abiertos y la presencia no invasiva.

A los adolescentes, desde el sí.
Desde el sí integrador, que no compara, que recuerda.
Desde la cercanía respetando sus límites, desde el “te quiero mucho”
Desde el "aquí estoy y jamás me iré, porque soy tu madre/padre".

A los adolescentes, desde el sí.
Desde el amor incondicional aunque nos cueste,
desde el respeto, desde el interés, desde la comprensión.

Desde el sí, y si no fuera posible porque su integridad física y/o emocional peligra en un asunto concreto, desde el “mejor sí”, desde “y que tal sí?” , desde el “tú como lo harías?”, "tú qué piensas?"; desde el “a ti que te parece sí?”

A los adolescentes sin jerarquías, sin dictaduras,
sin "aquí mando yo", sin "porque yo lo digo".
A los adolescentes desde la cooperativa y lo horizontal,
desde la mano tendida y la oreja dispuesta...

Sin olvidar jamás que somos el adulto/a, él/la que tiene más recursos.

Creo que los adolescentes que conozco tienen demasiados NOES en su vida, bastantes de estos noes son absurdos... y ellos/as andan cabreados con el mundo, sin conectar con la gente que más quieren, reafirmándose y descubriéndose en su propia oposición.

Necesitan como el aire que respiran el SÍ, como si de un niño de 2-3 años se tratara.

Dejemos el NO para los límites importantes, que sea un no sincero, sopesado, consensuado si es posible.

Y abramos bien los ojos y los brazos, por si nos necesitan.

Estemos presentes.

Myriam Moya Tena

jueves, 28 de marzo de 2013

¿Y si no lo saben todo?

¿Qué pasa si no lo cubrimos todo? ¿Y si mi hijo que está en cuarto grado no sabe lo que debería saber antes de pasar a quinto? ¿Y si no cubrimos todo lo que está en el currículo? ¡Cubrimiento! ¿Y si nos falta algo? ¿Y si se atrasa? ¿Y si hay algo que él no sepa? ¿Significa esto que fallé?

Bah!

Sáltate el cubrimiento. Busca la comprensión. Realiza proyectos. Haz preguntas reales. No temas aleatorios, problemas reales. ¿Quién dice que tu hijo tiene que saber esto o poder hacer aquello en este momento? Deja de escucharlos, por favor. Esto es ridículo, arbitrario. Es el enemigo de la construcción de modelos y la comprensión del significado mismo. Necesitan hacerlo por ellos mismos. Eso es el aprendizaje. Cualquier cosa menos que esto es memorización si sentido de datos y adqusición de habilidades con el objetivo de vomitarlos y luego olvidarlos. Una total pérdida de tiempo.

Traído de Facebook, del satuts de "The Libertarian Homeschooler"

lunes, 1 de octubre de 2012

Hoy recomiendo #21

1. Siete preguntas sobre el bosón de Higgs, la "partícula de Dios" 

2. 10 ideas para contar cuentos. Bellísimas todas!

3. Art for kids. Lindo sitio de un papá que le gusta dibujar y hacer arte con sus hijos. Bonitos videos.

4. ¿Conocen el famoso discurso de Martin Luther King, "I have a dream" ? Lo han escuchado o leído completo? Bueno, pues yo no, hasta ahora. Aquí está completo y en español.

5. Y siguiendo en la onda científica, esta serie de artículos sobre las estrellas (que también se pueden ver en video, al final de cada artículo) está muy bonita. Y el sitio web en general tiene información muy interesante.

6. Qué pasaría si te tiraras por un tunel que atravesara la tierra de lado a lado?

domingo, 9 de septiembre de 2012

Estar con los hijos

Sacado del sitio de Sandra Dodd: Just add light and stir.

Pushpa Ramachandran wrote about being with her child:
“Being” with her means being mindful...
“Being” with her means being available to play...

“Being” with her means being emotionally available...
“Being” with her means being connected. In body, spirit and mind. Connection translates to being curious about something that she might have found. Connection translates to trying to find more things that might tie into something that she might have liked before. Connection could translate to being excited about a bug or a thread or a cartoon. It means creating a life that is full of rich experiences, some of which might be jumping in puddles, or holding a snake. Others might involve just going grocery shopping or scrubbing the kitchen floor. The idea of connection at the core, I think, is to feel alive, rejoice in her feeling alive and live those moments together.

Mi traducción:

Pushpa Ramachandran escribió sobre su hija:
Estar con ella significa estar atento...
Estar con ella significa estar disponible para jugar...
Estar con ella significa estar disponible emocionalmente...
Estar con ella significa estar conectada. En cuerpo, mente y espíritu. Conexión se traduce en curiosidad acerca de algo que ella acaba de encontrar. Conexión se traduce en intentar encontrar más cosas que podrían estar relacionadas con algo que le haya gustado antes. Conexión podría traducirse en emocionarse con un bicho o una tira cómica. Significa crear una vida llena de experiencias ricas, que podrían ser saltar en los charcos, o sostener una serpiente. Otras podrían estar relacionadas simplemente con ir a la tienda o limpiar el piso de la cocina. La idea de conexión creo que es, en el fondo, sentirse vivo, regocijarse en que ella se sienta viva y vivir esos momentos juntas.

miércoles, 4 de abril de 2012

Las preguntas de los niños

"Los niños aprenden haciendo preguntas, no respondiéndolas"

Esta frase la encontré en internet pero no recuerdo dónde ni tampoco quién la dijo. Sin embargo estoy completamente de acuerdo con ella.

Y si es así... por qué me molestan tanto las interminables preguntas, una tras otra, que me hacen mis hijos chiquitos? 

Creo que he logrado reprogramarme en tanto aspectos relacionados con la crianza de mis hijos, que me sorprende cuando me doy cuenta de cuanto me falta por aprender.

Se que es cuestión de hábitos, pero no es fácil luchar contra las reacciones que generan dentro de mí algunas de sus preguntas. Algunas me parecen absurdas, otras tontas, otras no entiendo por qué las hacen si estoy segura de que conocen la respuesta...  No sé, creo que debo dejar de analizar los motivos de la pregunta y limitarme a responderlas, pero algo que parece tan sencillo, me cuesta demasiado trabajo!

En algunos casos he logrado dejar de ver cada pregunta como una oportunidad para enseñarles algo, por ejemplo, a las preguntas que tienen que ver con ortografía o matemáticas no les respondo pidiéndoles que lo piensen ellos y traten de encontrar la respuesta, sino que simplemente respondo lo que me preguntaron y ya está.  Pero son otras las preguntas que me incomodan, tal vez porque no tengo una respuesta segura para darles, tal vez me las tomo demasiado personales... o será que tengo espectativas demasiado altas? estoy esperando que mis hijos me hagan preguntas interesantísimas dignas de una investigación científica?

Aquí seguiré entonces, respirando, contando hasta tres, buscando la mejor manera de responder con buena actitud a las preguntas que me incomodan, manteniendo la esperanza de que esto también lograré superarlo.

jueves, 24 de noviembre de 2011

Conflictos generacionales

Recibí hace poco de una amiga una de esas presentaciones en Power Point que circulan vía email y que uno abre sin tener idea de lo que va a encontrar.  En este venían cuatro frases que se referían a la juventud:

"Nuestra juventud gusta del lujo y es maleducada. No hace caso a las autoridades y no tiene respeto por los mayores  de edad. Nuestros hijos hoy son unos verdaderos tiranos. No se ponen de pie cuando una persona anciana entra. Responden a sus padres y son simplemente malos."

"Ya no tengo ninguna esperanza en el futuro de nuestro país si la juventud de hoy toma mañana el poder. Porque esta juventud es insoportable, desenfrenada y simplemente horrible"

"Nuestro mundo llegó a su punto crítico. Los hijos ya no escuchan a sus padres. El fin del mundo no puede estar lejos"

"Esta juventud está malograda hasta el fondo del corazón. Los jóvenes son malechores y ociosos. Ellos jamás serán como la juventud de antes. La juventud de hoy no será capaz de mantener nuestra cultura."

Alguna vez han escuchado a algún adulto mayor quejándose de manera parecida? Ciertamente suena familiar.

Pero lo soprendente es el origen de las frases:

La primera es de Sócrates (470 - 399 A.C.)
La segunda es de Hesíodo (720 A.C.)
La tercera es de un sacerdote del año 2000 antes de Cristo.
La cuarta está escrita en un vaso de arcilla descubierto en las ruinas de Babilonia, con más de 4000 años de existencia.

Y a mí me queda la pregunta, qué pasa con nostros cuando crecemos que menospreciamos de esta manera a nuestros jóvenes?

jueves, 21 de julio de 2011

Adolescencia - la palabra

La organización mundial de la salud (OMS) define la adolescencia como "el período de la vida que transcurre entre los diez y diecinueve años de edad". Constituye una fase de desarrollo psico-socio-somático que está situado entre la infancia y la edad adulta.

La palabra adolescencia proviene de la raíz indoeuropea al- (nutrir, crecer) de la cual se derivó la voz latina alere (nutrir, alimentar) que a su vez dio lugar a alescere (crecer, aumentar). A partir de alescere, unida al prefijo ad-, se formó el verbo adolescere (crecer desarrollarse); y por último, del participio presente de este verbo, adolescens, -entis (el que está creciendo) se formaron en el siglo XIII las palabras francesas adolescent y adolescence, que muy pronto llegarían al español como adolescente y adolescencia, respectivamente. Unos dos siglos más tarde se incorporaron al inglés adolescence, la portugués adolescência y al italiano adolescenza.

La palabra adulto también se deriva del verbo adolescere, más precisamente de su participio pasivo adultus (el que ha crecido), y fue incorporada a nuestra lengua  a finales del siglo XV.


~ Tomado de "La fascinante historia de las palabras" de Ricardo Soca