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lunes, 28 de marzo de 2016

Mirar hacia atrás


Quienes me conocen desde hace más tiempo en este mundo de la blogósfera, recordarán que mi primer blog, que comencé en mayo del 2008, se llamaba "La mamá gallina y sus cuatro pollitos". En algún momento decidí cerrarlo, dejarlo privado y abrir este otro blog, como un nuevo comienzo. Hoy, tratando de reconstruir un poco la historia de la red EnFamilia, comencé a leer "la mamá gallina" de atrás para adelante.

La primera sensación que me asalta es que ha sido difícil para mí esto de la maternidad, me he resistido demasiado, sufriendo más de lo que debería. Claro, presente siempre, aliñando mi miseria, está la falta de dinero suficiente para cubrir lo que yo considero las necesidades básicas de mi familia. Y supongo que en gran parte, saber que estoy en casa y no ganandome un gran sueldo de ingeniera, ha causado mucha de mi resistencia y frustración. De todas maneras, ¡¡¡Pucha, si soy depresiva!!!

Pero también ha sido lindo releer los pedacitos de nuestra vida que quedaron retratados en ese blog y por eso ahora, con menos paranoia, he decidido hacerlo público de nuevo. No para volver a escribir en él, sino para que quien quiera leerlo pueda hacerlo, pues en este mundo de la educación en casa son muchas las familias que buscan conocer las experiencias de otras familias que educan a sus hijos sin escuela. Yo misma fui una de esas familias ávidas de información hace ya tantos años que parece en una vida pasada.

Entonces, si quieren darse una pasada por mi antigua casa, aquí les dejo la dirección:

La Mamá Gallina y sus Cuatro Pollitos

jueves, 14 de enero de 2016

Y sí, tarde o temprano todos leemos


Leer puede definirse de distintas maneras. Leemos el mundo, leemos a las personas, leemos las nubes, las risas y las  lágrimas. Pero la única lectura que parece ser importante es la capacidad de comprender el código escrito.

Jacobo tiene 9 años y hace unos meses comenzó a leer. ¡Por fín! pensarán algunos que andaban preocupados en silecio por el "futuro" de mi hijo. Yo lo observo con una mezcla de alegría, ternura y orgullo, me siento orgullosa de él y también de nosotros como familia. Jacobo siguió el mismo proceso que siguieron todos, sólo lo hizo en su momento, sin afán, sin presión, si etiquetas, sin complejos. Acompañado por su familia, sin ser descalificado, sin creer que le faltaba inteligencia, sin ser mandado a ninguna terapia, respondiendo a quien le preguntara, que aún no sabía leer porque "eso todavía no le interesaba".

Yo lo sabía, lo había leído y escuchado muchas veces, tarde o temprano todos leemos, pero ha sido lindo poder presenciarlo y acompañarlo. ¡Me encanta esto de vivir como si el colegio no existiera!

viernes, 25 de diciembre de 2015

Y como cada año, en navidad

Quienes me conocen saben que no me gusta la navidad. Me gustaba antes de tener hijos, cuando no tenía que preocuparme de nada, solo visitar a la familia, ir de paseo, rezar la novena y cantar villancicos, comer rico y recibir regalos. Todo eso simplemente pasaba, eran otros los encargados de que así fuera.

Hay muchos que recuperan el gusto por la navidad al ver a sus hijos disfrutarla. Y a mí me gusta ver a mis hijos felices, pero con el paso de los años me he vuelto tan escéptica con tantas cosas, que decirle mentiras a mis hijos sólo para verlos felices no es lo mío. Por eso, la farsa de los regalos del niño Dios terminó para nosotros relativamente pronto.  Eso sumado a nuestra eterna situación económica apretada, ha hecho que la navidad obligatoriamente no gire alrededor de los regalos. Y si no hay regalos y no hay religión ¿cuál es el sentido de la navidad? Reunirse con la familia, sí, eso sigue siendo importante, pero no sucede cada año porque algunas veces no logramos la logística que se necesita para viajar con todos los niños.


En fin, cada año me ataca la depresión por estas fechas en mayor o menor medida. Este año, con cambio de casa y de ciudad hace un mes, hemos estado tan ocupados que hemos pensado poco en la navidad y yo creí que tal vez la depresión no haría presencia. ¡Pero ayer me cayó encima con ganas! Y así, pasamos un día de navidad solo nosotros seis, en una casa todavía llena de cajas sin desempacar y cuadros sin colgar, con una cena navideña vegetariana pedida a domicilio (no me quejo, estuvo deliciosa), sin pensar en vestirnos y arreglarnos para una fecha especial. Comimos, charlamos, vimos una película y a dormir. No hubo ni un solo regalo, eso nunca había pasado, y creo que fue esa la razón que me hizo sentir tan triste, aunque mis hijos aparentemente no le prestaron atención  a este "pequeño detalle". Me duele pensar que ya se acostumbraron a que nunca hay plata para nada, menos para regalos. Quiero darles tantas cosas, y es tan difícil darles incluso lo más básico, que siento que les estoy fallando.

Pero todo pasa, y aquí seguimos. Tocará replantar la lista de propósitos para el 2016 a ver si este año sí salimos de pobres. Quiero que mi vida deje de estar enmarcada en la frase "para eso no tengo plata". Quiero dejar de vivir en modo supervivencia.

miércoles, 11 de noviembre de 2015

Reflexiones de una mamá de adolescentes


Hace diez días, en una competencia de patinaje, Juan José tuvo una caída en la que sufrió muchos golpes; llegó a la casa con muchos raspones y dolores en distintas partes del cuerpo. Con el paso de los días los dolores fueron disminuyendo, menos el de un golpe que recibió en el pecho. Ayer decidimos ir a que lo revisara un médico, para descartar alguna lesión. El resultado final fue tranquilizador, las radiografías salieron bien, y le mandaron reposo y medicamentos para el dolor que probablemente tomará una semana más en desaparecer. No era la primera vez que visitaba Urgencias con alguno de mis hijos, pero era la primera vez que tenía que ingresar por urgencias de adultos en lugar de las pediátricas. Fue extraño sentirme tan insegura sobre cómo debía proceder, porque tengo mucha experiencia con niños pequeños pero casi nada en cuanto a lo que se espera de mí al acompañar a mi hijo adolescente, este muchacho que además hace rato que es más alto que yo. Eso me puso a pensar en como la vida sigue y los hijos crecen y cada vez más, lo que nos queda por hacer es acompañarlos y observarlos desde cierta distancia, y me hizo sentir un poco nostálgica, la verdad.

Llevo 18 años siendo mamá y todavía tengo miedos, preguntas, cargos de consciencia, temores de no estar haciendo bien las cosas. Claro, la mayoría del tiempo estos sentimientos poco se notan, pero cuando soy consciente de que existen me desconcierto y no sé qué hacer con ellos.

Cada uno de mis hijos me aporta una buena dosis de angustia e inseguridades. Con cada uno de ellos encuentro cosas que debería haber hecho mejor, y cosas que creo que debería cambiar o mejorar, pero no es tan fácil. Sé que al final, de aquí saldrán los reclamos que me harán cuando crezcan, esos que yo misma he hecho con respecto a mi propia crianza. Nunca lograremos ser papás y mamás perfectos, ni siquiera lograremos ser la mejor version de nosotros mismos para ellos, creo que solo queda esperar que, al menos, entiendan que hicimos todo lo mejor que pudimos con las herramientas que teníamos en nuestras manos.

miércoles, 21 de octubre de 2015

Charla en Medellín

Llevo meses alejada de este blog, la SEA vino y pasó y justo después participé como ponente en el Foro Internacional de Educación Alternativa en Medellín. Aquí dejo el video de la charla.


sábado, 25 de abril de 2015

De cumpleaños y cambios

Hace dos días fue mi cumpleaños, cumplí 41.

¿ Qué tiene de raro? cumplimos años cada año, una vuelta al sol más. Y cada año me alegro de escuchar o leer las felicitaciones de amigos y conocidos, con muchos de los cuales únicamente hablamos en los cumpleaños de cada uno, pero en el fondo no me hace muy feliz esa fecha.

Sé que tengo muchas cosas bonitas en la vida, mucho por agradecer. Pero tengo un carácter inconforme y me cuesta no pensar en todas las cosas que quería hacer y todavía no he logrado, un año más y siguen sin suceder. Me da miedo estar haciéndome vieja. Pienso en las cosas que, por tener la edad que tengo, ya no hice (mochilear por Europa por ejemplo). Soy desagradecida, lo sé y cuando intento ser de otra manera me siento ilusa e hipócrita y la gratitud no me dura mucho.

Pero este año... ¡este año me siento feliz! y esa felicidad me ha tomado por sorpresa, como una corriente de aire frío al voltear la esquina. Tanto, que me animé a planear un fiesta de cumpleaños, en contra de mis múltiples razones para no hacerlo: "no tengo plata para gastar en eso", "no tengo una casa lo suficientemente bonita", "que tal que no venga nadie", "aquí no cabe mucha gente", " el sofá está roto y me da verguenza", "queda todo desordenado y no tengo empleada que me ayude al otro día".... y así podría seguir.

Este año no acaba de empezar, la vida es orgánica, pocas cosas tienen un principio o un final que podamos definir. Desde hace varios meses y de distintas maneras mi vida está cambiando, mis rutinas, el ritmo de mis días, mis objetivos, mis proyectos, mis sueños. Mis días son tan distintos a como eran hace un año que parece la vida de alguien más, no la mía. Aunque mi prioridad sigue siendo mi familia, siento que estoy haciendo y planeando cosas para mí, es como si hubiera reaparecido yo en mi propio panorama, porque por mucho tiempo no estuve ahí.

Y aunque todo volviera a cambiar mañana, si tuviera que volver a las rutinas de antes, incluso así ya no sería la misma. Tengo la cabeza llena de proyectos y la diferencia está en que ahora sé que tengo con qué hacerlos realidad.

martes, 7 de abril de 2015

Legalización de la educación en casa ¿necesitamos buscarla?

Permanentemente surge en las conversaciones entre las familias que educan en casa el tema de la legalidad. En nuestro país educar en casa no está prohibido, por lo tanto no es ilegal, pero no esta expresamente contamplado por ninguna ley. (en este link encuentran más información)

Yo creo que esta situación nos ofrece ventajas como:
  • No nos vemos obligados a rendirle cuentas a nadie sobre lo que estamos haciendo.
  • No tenemos que seguir un plan de estudios establecido por alguien que no conoce a nuestra familia ni a nuestros hijos.
  • No necesitamos evaluar a los niños si no queremos (o si ellos no quieren), ni a presentar certificaciones ante nadie.
  • Manejamos nuestros tiempos segun el ritmo de nuestra familia.
  • Cada paso en nuestro proceso de aprendizaje corresponde a una necesidad auténtica de aprender y no a la obligación de llenar un requisito.
Sin embargo, para muchas personas también trae algunos inconvenientes:
  • No existe la facilidad de tener un material académico oficial con el cual guiar la educación de los hijos.
  • No hay un proceso único y claro ya establecido para tener acceso a las certificaciones y validaciones de los estudios de los niños.
  • Debido a que la ley es ambigua y se da para diferentes interpretaciones, siempre estamos expuestos a ser denunciados.
  • Las familias que son denunciadas no tienen unas leyes claras a las cuales apelar a la hora de defenderse, sino que quedan un poco "a merced" de la persona que tenga que tomar la decisión y su capacidad para entender y aceptar esta forma de educación.
  • No tenemos acceso a ciertas oportunidades (descuentos, entradas más baratas con carnet de estudiante, participación en ciertos eventos y concursos) que sólo se le ofrecen a los niños que van al colegio.
En este momento no estoy a favor de buscar la legalización de la educación en casa en Colombia, sin embargo no descarto que tal vez en el futuro necesitemos hacerlo. Creo que hay que mirar las cosas con perspectiva y estudiar la historia y la situación del homeschooling a nivel mundial. Yo veo que incluso en paises en los que las leyes contemplan y reglamentan la educación en casa, las familias corren el riesgo de dar con funcionarios mal informados. También veo que en muchos países están intentando cambiar las leyes, casi siempre en detrimento de la tranquilidad y autonomía de las familias que educan en casa.

Además, ¿qué tipo de leyes creen que tendríamos en nuestro país si legalizaran el homeschooling? Creo que seríamos muy ilusos si pensáramos que vamos a tener una ley de homeschooling abierta y flexible, respetuosa y amable con los procesos de nuestros hijos. Lo más probable, conociendo la mentalidad de nuestros funcionarios públicos, es que si existiera una ley que aprobara el homeschooling estaría llena de condiciones y restricciones que nos complicarían mucho las cosas. A mi me encantaría que el homeschooling fuera legal, que tuvieramos que inscribirnos o reportarnos como homeschoolers en alguna parte, que pasáramos un informe cada año de lo que nuestros hijos aprendieron, pero que no quisieran encasillarnos en currículos ni programas obligatorios y mucho menos nos forzaran a recibir evaluaciones domiciliarias ni entrevistas a los niños.

El tema legal es difícil y se da para desacuerdos, sin embargo es nuestra responsabilidad pensarlo y prepararnos para que cuando tengamos que enfrentarlo contemos con una comunidad fuerte, unida y capaz de hacer valer nuestros derechos y nuestras ideas.

domingo, 29 de marzo de 2015

¿De regreso?

No estoy tan segura... pero voy a intentarlo.

Han pasado muchas cosas en los últimos meses que hacen que cada vez tenga menos tiempo para dedicarme a escribir, pero a la vez muchas de esas mismas cosas me hacen pensar que definitivamente no puedo dejar de hacerlo.

Mi "vida slow" dio un giro de 180º y ahora no es para nada slow, desde octubre del año pasado fui invitada a participar de la planeación y organización de algo llamado Semana de la Educación Alternativa. Es una iniciativa de Reevo apoyada por la Secretaría de Educación de Bogotá, y en la que entré a hacer parte representando a la Red EnFamilia. En ese momento lo ví como una maravillosa oportunidad de dar a conocer o hacer más visible la opción de educar en casa, además con el respaldo oficial de la Secretaría de Educación, lo que a los ojos de mucha gente le daría legitimidad. Todavía lo veo así, pero las posibilidades ahora son mucho mayores.

Como parte de ese proceso he asistido a muchísimas reuniones, seminarios, jornadas de trabajo colaborativo y he conocido también a mucha gente interesante y a unos pocos no tanto.  A la par, y porque una cosa lleva a la otra, fui invitada a ser uno de los mentores del Startup Weekend Education Bogotá, una experiencia inolvidable y muy energizante. Ahí también conocí gente espectacular con la que espero seguir en contacto por mucho tiempo.

Estoy entrando poco a poco y sin haberlo buscado, en un mundo que no me esperaba, y contra el que me he estrellado inevitablemente pero también de él estoy aprendiendo.

Al mismo tiempo, la vida doméstica nunca para, las dificultades económicas no logramos superarlas, y eso hace que la vida se convierta en un juego de malabarismo, donde todo el tiempo jugamos a mantener un precario equilibrio. Incluso mi matrimonio y mi relación de pareja han sufrido una metamorfosis interesante que nos ha llevado a pensarnos y querernos de nuevas maneras.

Los hijos nunca paran de crecer y maravillarnos, Mariale va por su segundo semestre de Fotografía, aprendiendo a manejar sus tiempos y sus responsabilidades y a combinarlas con sus relaciones personales. Juanjo, super dedicado a patinar y programar, nos ha tenido aprendiendo sobre nutrición de deportistas de alto rendimiento vegetarianos. Adelaida, ya de lleno en su preadolescencia, no para de soprenderme con todos los cambios que veo en ella de un día para otro y Jacobo, al que inevitablemente sigo viendo como mi bebé, me llena de alegría con su forma de quererme y con todas las ideas únicas que salen de su cerebro y que expresa con palabras de una manera muy suya.

Tuve una oferta laboral que me llegó de sorpresa y aunque duró poco y terminó de manera abrupta y algo cruel, me ofreció posibilidades como: redactar una hoja de vida por primera vez en mi vida, regresar al ambiente universitario esta vez como profesora, recibir una nueva oferta para presentar un proyecto de investigación propio, exponer mis ideas ante personas que tienen una visión de la educación muy distinta a la mía.

Sigo nadando, tres o cuatro veces a la semana cuando puedo, y he logrado por fin que el ejercicio vuelva a ser una parte importante de mi vida. Además de lo satisfactorio que es para mí ver los progresos, siento que tengo un cuerpo más fuerte, con mejores capacidades de resistencia y eso era justamente lo que quería lograr.

Es probable que, si tengo tiempo, intente hacer un recuento fotográfico del último año, para no perder el espíritu inicial del blog que era llevar un registro de nuestra vida como familia homeschooler.

Así que espero ser capaz de sacar tiempo de mi ocupadísima agenda para una cosa más.

miércoles, 14 de mayo de 2014

Hoy recomiendo # 45

1. Aunque mis hijos ya no sean tan pequeños, creo que todavía disfrutarían tener una belleza de estas en el jardín.

2. Un artículo lleno de puntos de reflexión. Lo siento importantísimo par mí en este momento de mi vida: 30 cosas que debes comenzar a hacer por tí mismo. 

3. Encontré esta tablero de Pinterest con unas tortas muy lindas!!! espero que les guste tanto como a mí =)

4. Este artículo habla sobre el aprendizaje de otro idioma desde la perspectiva unschooler.

5.Y para seguir con los artículos en español, este recomienda 20 ideas sencillas para que la infancia de nuestros hijos sea mágica.

miércoles, 30 de abril de 2014

Lo que me ocupa.

Todos los días pienso en este blog. Me duele tenerlo tan abandonado, pero he reducido de manera voluntaria el tiempo que paso frente al computador, así que trato de limitarme a las tareas más urgentes y no me alcanza el tiempo para mucho más.

Sim embargo creo que si me organizo puedo lograr el tiempo necesario para volver a escribir, o al menos lo intentaré.

Noté que mucho de mi tiempo lo dedico a tareas de la red y aunque lo hago con todo el gusto y el compromiso, creo que debo retomar lo mío. Nuestra red sigue avanzando y creciendo, tenemos una página que se mueve por la agenda (que la nutre Gladys permanentemente) y no por sus artículos, pues las personas encargadas de escribir artículos para nutrirla, por falta de tiempo (debido a múltiples razones) ya no lo hacen con la frecuencia necesaria. Sin embargo comenzamos a usar Mailchimp para manejar nuestros correos y eso nos ha dado una imagen más profesional. Sigue escribiendo gente casi a diario a nuestro correo, siguen llamándome a pedirme consejo y las familias siguen asistiendo de forma masiva a nuestras reuniones de acogida. El grupo de facebook no ha vuelto a sufrir enfrentamientos desagradables, y abrimos cuenta de twitter donde tenemos programado que se genere un tweet automáticamente cuando haya alguna publicación nueva en alguno de los blogs de nuestras familias. Si les digo que, sin contar lo de la agenda, todo lo demás lo estoy haciendo yo (administrar la página, responder los correos, manejar el mailchimp, facebook, twitter) se imaginarán todo el tiempo que esto me absorbe.

La rutina de este año con mis hijos está más relajada que la del año anterior pues no estamos yendo a Bogotá a ninguna actividad. Deportes: Adelaida entrena patinaje martes y jueves en la tarde, Juanjo entrena patinaje de lunes a sábado más de 3 horas diarias. Juanjo, Mariale y Lalis, van a clase de tenis sábado y domingo; yo suspendí mi tenis por un dolor detrás de la rodilla que todavía no he resuelto y que me molesta cada vez que me ejercito. Música: Juanjo dejó el piano, dijo que ya no lo motivaba. Adelaida y Mariale siguen con su clase de batería una vez a la semana, los viernes. Jacobo quiere aprender guitarra pero con profesor en la casa y la situación económica en lo que va del año no lo ha permitido. Pero soy optimista y espero que a más tardar el próximo semestre podamos comenzar.
Además siguen yendo a Semillero científico (ya estamos en nuestro tercer semestre y son cuatro en total) aunque Jacobo decidió no seguir. Mariale está en el curso de fotografía en la casa de la cultura y espera poder realizar un curso más intensivo a partir de agosto en Labloom, la academia a la que estuvo yendo el año pasado.
Los jueves en la mañana les estoy dando clase de álgebra a mis hijos mayores junto con los dos hijos mayores de una amiga. Ha sido una experiencia interesante y me ha hecho recordar lo mucho que me gustaba el álgebra. Vamos sin presiones y sin afanes, delicioso!
Los viernes en la mañana Juanjo sigue yendo a la Universidad a su clase de videojuegos.

Mis hijos crecen, lo veo todos los días, ya comienzo a ver en Adelaida las primeras señales de pre-adolescencia y sé lo que nos espera. Mariale y Juanjo cada vez son más maduros. Hasta Jacobo, que siempre será mi bebé (y el lo sabe y lo aprovecha) crece inevitablemente.

Y podría seguir contando cosas, pero si alargo más esta entrada dudo mucho que alguien la lea, así que dejo material para otra ocasión.

lunes, 24 de febrero de 2014

Estar con los hijos - texto completo

Todo empezó cuando traduje y publiqué aquí en mi blog una cita del blog de Sandra Dodd Just add light and stir.  Luego me enteré por Sandra, que esto era sólo un pedacito de un texto mucho más largo escrito por Pushpa Ramachandran. Me preguntó si me animaba a traducirlo completo y aquí está.

Estar con mi hija.

Por Pushpa Ramachandran


Recientemente un miembro de mi familia me dijo que yo no podía y probablemente no debía construir mi vida alrededor de mi hija. Y que ella debería averiguar como “acomodarse” alrededor de la vida que nos ocurre. Yo creo que este pequeño consejo fue lo que me puso a pensar realmente sobre la idea de “estar” con mi hija.

¿Por qué enfocarnos en la palabra “estar”? Porque esta es, posiblemente, la mejor manera de describir los sentimientos y experiencias de compañía, compañerismo o paternidad que llegan a nosotros en presencia de un alma tan joven. Wikipedia dice que estar es “un concepto extremandamente amplio que involucra características subjetivas y objetivas de la realidad y la existencia”.

Eso suena bastante complicado. ¿Es una manera elaborada de decir “juntarse”? Porque para mí “estar” con mi hija es igual que “juntarme” con ella algunas veces, pero otras veces ha significado mucho más. No soy perfecta y no creo que sea buen idea extendernos hablando de cuán imperfecta es mi vida con mi hija muchas veces. Creo que es mejor escribir mis pensamientos sobre cómo debería ser una experiencia perfecta de “estar” con ella. O cómo ha llegado a serlo algunas veces.

“Estar” con ella significa estar atenta. Recientemente una publicación en Facebook explicaba con claridad la diferencia entre “Mind-full” (mente llena) y “mindful” (atento). Era una imagen que tenía un perro caminando al lado de su dueño; el perro estaba en modo-zen, disfrutando del paseo, mientras el dueño estaba ahogándose en sus propios pensamientos, tratando de alcanzar la paz. Para mí, esa imagen no podría haber capturado mejor la diferencia entre los dos estados mentales. He aprendido a través de la experiencia, que cuando estoy por completo presente con ella, estoy comprometida con ella, enfocada en lo que hace o dice. Cuando me río con ella realmente veo el humor en la situación. La escucho y le respondo con atención. Estoy consciente de mi atención hacia ella y también de los pensamientos que se desvían hacia mi interminable lista de preocupaciones y tareas. Estoy desconectada de internet y no pienso en nada más, sólo pienso en ella.

“Estar” con ella significa estar disponible para jugar. Recientemente escribí algo sobre el juego como la única manera de aprender y estoy convencida de ello. En mi trabajo como “patologista del habla” también hice una investigación sobre esto desde una perspectiva médica. Algunos de los enfoques más recomendados de intervención con niños pequeños que tienen problemas de discapacidad son alrededor del juego únicamente. El juego es espontáneo, creativo y no depende del tiempo. Cambia de ritmo y de roles de un momento a otro. Podría parecer sin sentido para mi cerebro adulto pero es muy satisfactorio para el niño. Cuando juego con ella, los juguetes y partes del juego toman un nuevo sentido y las reglas del juego cambian constantemente. El juego es dirigido por ella y yo sólo necesito aprender a jugar a su lado como una compañera activamente comprometida. Necesito ser alguien que está interesada en el juego que ella decida jugar.

“Estar” con ella significa estar disponible emocionalmente. Esto ha significado estar sutilmente atenta a todos los cambios emocionales que ella atraviesa. Hay investigaciones que han demostrado que aun los niños muy pequeños, entre los 3 y 4 años de edad, pueden entender con claridad estados emocionales complejos, únicamente a través de explicaciones verbales ofrecidas por sus padres. Esto involucra mi aprendizaje en el uso del lenguaje para explicar los diferentes cambios emocionales que ella sufre durante el día. Implica intentar ponerlos en palabras para que ella entienda lo que le está ocurriendo emocional y físicamente. Esto definitivamente no tiene que ver con usar diálogos libreteados o frases de cajón que no hacen mucho a la hora de explorar sus sentimientos o sus estados de ánimo. No estoy hablando de una sesión de psiquiatría en un diván. Estoy hablando de algo más parecido a: “¿Tal vez estás cansada y quieres tomar un descanso?”

“Estar” con ella signifca estar conectadas. En cuerpo, espíritu y mente. Esta conexión se traduce en curiosidad a cerca de algo que pudo haber encontrado. En tratar de encontrar más cosas que se relacionen con algo que le gustó antes. En emocionarse por un insecto, un hilo o una historieta. Significa crear una vida que esté llena de experiencias ricas, algunas de las cuales pueden ser saltar en los charcos o sotener una serpiente. Otras podrían incluir simplemente ir al supermercado o limpiar el piso de la cocina. Creo que la idea de conexión es, esencialmente, sentirse vivo, regocijarse en ella sitiéndose viva y en vivir esos momentos juntas.

Así que permítanme volver a la sugerencia inicial que desencadenó este escrito. Tal vez yo pudiera dejar que la vida simplemente pasara y permitir a mi hija averiguar como estar alrededor de esto. Supongo que es posible. Pero sería un oportunidad única en la vida que se estaría perdiendo. Significaría mirar atrás en unos años y arrepentirme por haber elegido estar ocupada, preocupada, limpiando la casa por encima de estar atenta, conectada y disponible para jugar. Así pues entre las opciones de “estar arrepentida” o sólo “estar con mi hija” definitivamente elijo la última. Un día a la vez. Una hora a la vez. Y un momento a la vez.

Pushpa Ramachandran
2012


lunes, 17 de febrero de 2014

Hoy recomiendo #43

1. Muchas manualidades! con cartón de caja de cereales (como para Meni), reutilizando textiles, manualidades musicales y globos de nieve (no importa que ya haya pasado la navidad)

2. Tesoros naturales de Bogotá. Tengo que confesar que conozco uno o dos de todos estos lugares que se ven tan lindos.

3. Ando investigando sobre los súper-alimentos. Es increible cuantas cosas espectaculares hay para alimentarse mejor!

4. Este sitio sobre los cristales y copos de nieve está lleno de información interesante.

5. Me gustó este artículo de Ivonne Laborda sobre los castigos, las amenazas y los premios.

lunes, 16 de diciembre de 2013

A los adolescentes

Leído en el facebook de Laura Castellaro:

A los adolescentes, desde el SÍ.
Desde el sí inclusivo que otorga y aúna.
Desde el sí respetuoso que abraza y escucha.
Desde el sí de los ojos abiertos y la presencia no invasiva.

A los adolescentes, desde el sí.
Desde el sí integrador, que no compara, que recuerda.
Desde la cercanía respetando sus límites, desde el “te quiero mucho”
Desde el "aquí estoy y jamás me iré, porque soy tu madre/padre".

A los adolescentes, desde el sí.
Desde el amor incondicional aunque nos cueste,
desde el respeto, desde el interés, desde la comprensión.

Desde el sí, y si no fuera posible porque su integridad física y/o emocional peligra en un asunto concreto, desde el “mejor sí”, desde “y que tal sí?” , desde el “tú como lo harías?”, "tú qué piensas?"; desde el “a ti que te parece sí?”

A los adolescentes sin jerarquías, sin dictaduras,
sin "aquí mando yo", sin "porque yo lo digo".
A los adolescentes desde la cooperativa y lo horizontal,
desde la mano tendida y la oreja dispuesta...

Sin olvidar jamás que somos el adulto/a, él/la que tiene más recursos.

Creo que los adolescentes que conozco tienen demasiados NOES en su vida, bastantes de estos noes son absurdos... y ellos/as andan cabreados con el mundo, sin conectar con la gente que más quieren, reafirmándose y descubriéndose en su propia oposición.

Necesitan como el aire que respiran el SÍ, como si de un niño de 2-3 años se tratara.

Dejemos el NO para los límites importantes, que sea un no sincero, sopesado, consensuado si es posible.

Y abramos bien los ojos y los brazos, por si nos necesitan.

Estemos presentes.

Myriam Moya Tena

lunes, 9 de diciembre de 2013

Hoy recomiendo # 41

1. La farsa de la socialización. Cuando llevamos varios años educando en casa ya no nos angustia el tema e incluso nos divierte que sea la pregunta que no falta al hablar con alguien por primera vez sobre desescolarización.

2. En La Gran Guía de la Educación Infantil, Maria José Cifuentes ha creado un canal en Youtube en el que publica cada semana entrevistas a diferentes personas quienes comparten su experiencia con el homeschooling. Hoy aprovecho para recomendarlo y contarles que durante el mes de diciembre estaré yo también incluida entre sus entrevistas.

3.Me encantaría llevar a mis hijos (o que ellos me lleven) a muchos de estos lugares: 19 places that will make your kid's dreams come true.

4. Este artículo ya lo había recomendado, pero creo que necesito leerlo y releerlo justo en este momento, así que aquí lo dejo de nuevo: El secreto para la felicidad del próximo año.

5.Hace tiempo no compartía algo simplemente por ser lindo. Aquí dejo estas esculturas y espero que les gusten.

miércoles, 27 de noviembre de 2013

Homeschooling y expectativas femeninas

A raíz del artículo sobre educación en casa publicado en El Tiempo, y de las apasionadas e indignadas reacciones que suscitó en muchas madres en nuestro grupo de facebook, y teniendo en cuenta también mi experiencia personal y mis propios sentimientos con respecto al tema, quiero aprovechar para hacer una reflexión sobre el papel de la mujer en la familia que educa en casa.

La frase que causó tanta controversia se encuentra al final del artículo. Bajo el subtítulo de "Podría limitar a las mujeres" dice:

La doctora en Educación, Isabel Londoño, cree que este tipo de enseñanza podría ayudar a acentuar la posición de inferioridad de las mujeres. “En esta modalidad son las mamás las que se dedican en cuerpo y alma a sus hijos y sacrifican su realización personal y profesional”.


En primer lugar, creo que son las mujeres, o mejor los seres humanos, quienes desde su propia situación se limitan ellos mismos. Hace parte parte de nuestras malas costumbres buscar a quien culpar cuando las cosas no salen como las esperábamos. Si una mujer se siente limitada por estar en casa dedicada a la crianza y educación de sus hijos, es ella quien debe buscar la manera de cambiar las cosas. Debe revisar sus expectativas, identificar sus frustraciones o carencias y tomar medidas para tener una vida más feliz.

Segundo, la señora Londoño comete un error garrafal al igualar la realización personal con la realización profesional, pues para cualquier ser humano, la realización personal es algo mucho más complejo y en la mayoría de los casos la vida familiar es un ingrediente muy importante en esa receta, incluso más importante que la vida profesional.

Sobre la situación de inferioridad, creo que también se equivoca, pues al ser la madre quien vive el día a día con los hijos (en la mayoría de los casos, obviamente no en todos), tiene una relación más estrecha con ellos y mayor influencia sobre sus vidas  y para mí eso la coloca en una situación de superioridad con respecto a su pareja en el ámbito familiar. Tal vez desde el punto de vista de nuestra sociedad, el no ganar dinero nos haga parecer inferiores, pero incluso eso es una mentira, pues al hacernos cargo de la educación de nuestra familia, estamos realizando un aporte económico equivalente, por lo menos, al costo que representaría tener a nuestros hijos matriculados en un buen colegio.

¿Nos dedicamos en cuerpo y alma a nuestros hijos? ¡Por supuesto! ¿no eso lo que todas las mamás y papás del mundo deberían hacer? Creo que es un privilegio que muchas madres trabajadoras nos envidian secretamente. Es un trabajo agotador por el que no recibimos ni un peso, pero eso no nos pone en situación de inferioridad, ni por eso estamos sacrificando nuestra realización personal. Yo pienso que mi trabajo como madre es más importante que cualquier trabajo remunerado que pudiera estar desempeñando pues mi aporte al mundo y a la sociedad será mayor en un futuro al estar educando a conciencia futuros ciudadanos.

Ahora, hablando sobre la realización profesional, tal vez le doy la razón a medias, y en eso no coincido con las opiniones expresadas en los comentarios de facebook. Creo que sí dejamos nuestra vida profesional a un lado (de nuevo en la mayoría de los casos, siempre hay excepciones), pero no creo que la estemos sacrificando sino "posponiendo". Y si la estamos sacrificando, pues eso es el resultado de una decisión tomada por nosotras mismas y es igualmente válido. Creo que ser mamá y educar a nuestros hijos demanda mucha dedicación, energía, neuronas y entusiasmo y creo que quienes podemos dedicarnos a ello en exclusiva, agradecemos a nuestros esposos su apoyo y arduo trabajo para hacer que esto sea posible.

No voy a negar y quienes me conocen lo saben, que en mis años de universidad imaginaba un futuro muy diferente en el que poco o nada aparecían el matrimonio y los hijos. Y aquí estoy, después de casi 17 años de matrimonio y cuatro hijos y sé que muchas veces me pesan cosas como la dependencia económica o la falta de conversación adulta. Pero puedo asegurar que desde que nacieron, mis hijos se convirtieron en mi mayor fuente de alegría y satisfacción aunque no toda la vida de mamá sea color de rosa.

Mis hijos han sido mi premio sorpresa en la vida, un premio que no estoy segura de haber merecido, pero que estoy dispuesta a disfrutar al máximo.

martes, 22 de octubre de 2013

Los 83 mandamientos de Alejandro Jodorowsky

1.- Cuando te enfermes, en lugar de odiar ese mal, considéralo tu maestro.
2.- No mires con disimulo, mira fijamente.
3.- No olvides a tus muertos, pero dales un sitio limitado, que les impida invadir toda tu vida.
4.- En el lugar donde habites, consagra siempre un sitio a lo sagrado.
5.- Fija tu atención en ti mismo, se consciente en cada instante de lo que piensas, sientes, deseas y haces.
6.- Termina siempre lo que comenzaste.
7.- Haz lo que estás haciendo lo mejor posible.
8.- No te encadenes a nada que a la larga te destruya.
9.- Desarrolla tu generosidad sin testigos.
10.- Trata a cada persona como si fuera un pariente cercano.
11.- Ordena lo que has desordenado.
12.- Aprende a recibir, agradece cada don.
13.- Cesa de autodefinirte.
14.- No mientas ni robes, si lo haces te mientes y robas a ti mismo.
15.- No desees ser imitado.
16.- Haz planes de trabajo y cúmplelos.
17.- No ocupes demasiado espacio.
18.- No hagas ruidos ni gestos innecesarios.
19.- Si no la tienes imita la fe.
20.- No te dejes impresionar por personalidades fuertes.
21.- No te apropies de nada ni de nadie.
22.- Reparte equitativamente.
23.- No seduzcas.
24.- Come y duerme lo estrictamente necesario.
25.- No hables de tus problemas personales.
26.- No emitas juicios ni criticas cuando desconozcas la mayor parte de los hechos.
27.- No establezcas amistades inútiles.
28.- No sigas modas.
29.- No te vendas.
30.- Respeta los contratos que has firmado.
31.- Sé puntual.
32.- No envidies los bienes o los éxitos del prójimo.
33.- Habla sólo lo necesario.
34.- No pienses en los beneficios que te va a procurar tu obra.
35.- Nunca amenaces.
36.- Realiza tus promesas.
37.- En una discusión ponte en el lugar del otro.
38.- Admite que alguien te supere.
39.- No elimines, sino transforma.
40.- Vence tus miedos, cada uno de ellos es un deseo que se camufla.
41.- Ayuda al otro a ayudarse a sí mismo.
42.- Vence tus antipatías y acércate a las personas que deseas rechazar.
43.- No actúes por reacción a lo que digan bueno o malo de ti.
44.- Transforma tu orgullo en dignidad.
45.- Transforma tu cólera en creatividad.
46.- Transforma tu avaricia en respeto por la belleza.
47.- Transforma tu envidia en admiración por los valores del otro.
48.- Transforma tu odio en caridad.
49.- No te alabes ni te insultes.
50.- Trata lo que no te pertenece como si te perteneciera.
51.- No te quejes.
52.- Desarrolla tu imaginación.
53.- No des órdenes solo por el placer de ser obedecido.
54.- Paga los servicios que te dan.
55.- No hagas propaganda de tus obras o ideas.
56.- No trates de despertar en los otros emociones hacia ti como piedad, admiración, simpatía, complicidad.
57.- No trates de distinguirte por tu apariencia.
58.- Nunca contradigas, solo calla.
59.- No contraigas deudas, adquiere y paga enseguida.
60.- Si ofendes a alguien, pídele perdón.
61.- Si lo has ofendido públicamente, excúsate en público.
62.- Si te das cuenta de que has dicho algo erróneo, no insistas por orgullo en ese error y desiste de inmediato de tus propósitos.
63.- No defiendas tus ideas antiguas sólo por el hecho de que fuiste tú quien las enunció.
64.- No conserves objetos inútiles.
65.- No te adornes con ideas ajenas.
66.- No te fotografíes junto a personajes famosos.
67.- No rindas cuentas a nadie, sé tu propio juez.
68.- Nunca te definas por lo que posees.
69.- Nunca hables de ti sin concederte la posibilidad de cambiar.
70.- Acepta que nada es tuyo.
71.- Cuando te pregunten tu opinión sobre algo o alguien, di solo sus cualidades.
72.- Cuando realices un servicio, no resaltes tus esfuerzos.
73.- Si decides trabajar para los otros, hazlo con placer.
74.- Si dudas entre hacer y no hacer, arriésgate y haz.
75.- No trates de ser todo para tu pareja, admite que busque en otros, lo que tú no puedes darle.
76.- Cuando alguien tenga su público no acudas para contradecirlo y robarle la audiencia.
77.- Vive de un dinero ganado por ti mismo.
78.- No te jactes de aventuras amorosas.
79.- No te vanaglories de tus debilidades.
80.- Nunca visites a alguien sólo por llenar tu tiempo.
81- Obtén para repartir.
82.- Ayuda a tu prójimo sin hacerlo dependiente.
83.- Si estas meditando y llega un diablo, pon ese diablo a meditar…


Me encontré esto por ahí y me gustó. Obviamente no estoy de acuerdo con todo, pero hay buenas ideas para tener en cuenta.

jueves, 6 de junio de 2013

Homeschooling ¿Podemos fracasar en el intento?

Lo normal cuando una familia se decide por la educación en casa, es que tras un período de ajustes terminen quédandose con el homeschooling. Pero algunas veces hay familias que desisten de la idea y, a pesar de todos los defectos que ya le conocen y los que alcanzaron a descubrir al estar por fuera del sistema, matriculan de nuevo a sus hijos en el colegio. ¿Por qué pasa esto?

Yo creo que hay tres factores principales que pueden influir en el fracaso del homeschooling:

1. El miedo.  Es normal que sintamos miedo de lo desconocido, somos humanos y es inevitable. Al pensar en una educación por fuera de la escuela aparecen muchos miedos: el miedo a no saber qué hacer, o a no hacer lo correcto; el miedo al rechazo de la familia y los amigos; el miedo a no ser capaz de convivir 24 horas con los hijos; el miedo a sacrificar nuestra vida profesional; el miedo a que los resultados de este experimento afecten negativamente el futuro de nuestros hijos; miedo a vivir con un sólo ingreso; miedo a que un vecino nos denuncie; miedo, mucho miedo.  Está en nosotros el encontrar la fortaleza como padres, como pareja y como familia para enfrentar esos miedos y seguir adelante... pero algunos no lo logran.
El miedo también puede hacer fracasar el homeschooling si es la única razón por la que tomamos la decisión y nos quedamos sólo con esa, sin buscar otras razones de más peso para mantener a los niños pro fuera del colegio.

2. Las comparaciones. Siempre es de gran ayuda conocer la experiencia de otras familias que ya llevan su tiempo educando en casa, nos da ánimos a la hora de decidirnos a hacerlo nosotros mismos. Pero querer reproducir en nuestra familia el modelo exacto utilizado por cualquier otra familia, es un gran error que sin duda nos llevará al fracaso. Podemos observar y adaptar a nuestra familia las cosas que nos gusten, pero nunca lograremos hacerlo todo exactamente igual. Si empezamos a compararnos es muy probable que terminemos viendo en nosotros sólo las cosas que no nos gustan y sobrevalorando e incluso envidiando las cosas buenas que vemos en los demás. También podemos caer en el error de compararnos con las familias de los blogs que leemos todos los días. Es cuestión de confianza, de saber que nuestra manera de hacer las cosas es la que mejor nos funciona a nosotros como familia y de entender que siempre se puede hacer un alto en el camino para evaluar y realizar los cambios que sean necesarios.

3. La falta de flexibilidad. Casi todos al principio tratamos de reproducir en casa el esquema escolar: horarios, asignaturas, todos quietos y sentados trabajando si distracciones. Con el tiempo vemos que este esquema es muy rígido para el ambiente del hogar. Si pretendemos controlar cada minuto del tiempo de nuestros hijos, qué deben hacer, cómo, dónde y a qué hora, el tamaño del conflicto va a ser tan grande que terminaremos convencidos de que esto de educar en casa es una locura, que no estamos suficientemente preparados, que nuestros hijos no nos obedecen, que así no se puede.
También está la rigidez a la hora de "evaluar" los aprendizajes de los niños. Debemos ser lo suficientemente flexibles y pacientes para permitir a cada niño aprender según su propio ritmo, su interés y el momento en que esté listo para hacerlo. Si nos obsesionamos por seguir un currículo y por asegurarnos que nuestros hijos están aprendiendo todo lo que estarían aprendiendo si estuvieran en colegio, la angustia y la frustración van a ahogarnos.
la vida familiar navega sobre la incertidumbre, nuestros hijos crecen y cambian de un día para otro, son diferentes entre ellos y muchas veces se alejan abismalmente de la imagen que nos habíamos hecho de ellos incluso antes de que nacieran. La flexibilidad es esencial para una vida familiar armoniosa y aún más para una educación en casa exitosa.

miércoles, 24 de abril de 2013

Mensaje para la siguiente generación

Me encontré esto en facebook y me gustó tanto que quise compartirlo en mi blog.  No confío mucho en la autoría de los textos publicados por ese medio, así que si no es de quien dice que es, por favor me disculpan.

21 MENSAJES PARA TRANSMITIR A CADA MIEMBRO DE LA SIGUIENTE GENERACION

1.-Eres un ser deseado. Estás aquí porque el Universo lo quiso.

2.-Siente que eres libre de ser lo que eres, no permitas que nada ni nadie te etiquete, ni te imponga guiones que no se corresponden con tu autenticidad.

3.-Cada ancestro de tu árbol es un don que hay dentro de ti para ser usado a tu favor y al de todo el Universo.

4.-Aprende a no pedir amor, simplemente ama.

5.-Cree en los pequeños milagros de cada día y atiende a las coincidencias, en ellas hay mensajes ocultos que te guían en el correcto camino.

6.-Cada día, haz un acto generoso con alguien cercano.

7.-Si en tu árbol genealógico hubo traumas, sánalos actuando.

8.-Déjate guiar por tu cuerpo, es sabio. Él te alertará de las situaciones de las que debas alejarte, sintiendo tensión y malestar. También te dirá cuando estás alineado con lo que eres, sintiendo relajación y bienestar.

9.-No contamines tu cuerpo con tóxicos o una mala alimentación.

10.-En cuanto puedas, sé independiente. Trabaja utilizando tu creatividad y hazte adulto.

11.-Escribe un poema cada día.

12.-Busca y provoca situaciones que te hagan reír.

13.-Tiende a compartir, a colaborar a ser solidario.

14.-Cuando tengas problemas, puedes analizarlos, puedes hablarlos, pero ten por seguro que hasta que no actúes no se producirá la transformación.

15.- Siente GRATITUD por todo lo que te regala el Universo.

16.- Recuerda que nada en este plano de existencia perece, sino que se transforma.

17.-Lee, estudia, conoce… experimenta por ti mismo.

18.-No te apegues a nada material. No consumas lo que no necesitas.

19.-Tampoco te apegues a ninguna creencia. Lo mismo que tu cuerpo se renueva constantemente, también lo deben hacer las ideas.

20.-Siembra cada día las semillas que te lleguen de dentro o de fuera. La semillas pueden ser palabras, caricias, belleza, acciones. Ellas son los gérmenes de más sabiduría, amor, arte y salud.

21.-Cuida con mimo el territorio que está más allá de tu cuerpo, tu casa, tu barrio, tu ciudad… el planeta y el Universo.

Alejandro Jodorowsky

miércoles, 17 de abril de 2013

Hoy recomiendo #31

1. Porque no pierdo las esperanzas de tener un iphone (y una de las razones es para tomar fotos), esta lista de aplicaciones será una buena referencia para aprovecharlo.

2. Y otra de esas cosas que espero hacer algún día es coser a máquina, por eso este post: "31 días de escuela de costura" me gusta y lo guardo aquí para consultarlo en un futuro.

3. Este artículo sobre el agotamiento de las madres me ha llegado a lo más hondo, no sabía que era posible poner en palabras, de una manera tan exacta, mis sentimientos de los últimos no-sé-cuantos-años.

4. Recomendaciones de seguridad para jornadas en exteriores, necesarias para nuestros niños exploradores.

5. Soñando con el día en que pueda cuidar plantas y no se me mueran, encontré esta galería de plantas de interior que me dejó antojada!